La película carece de atmósfera, tensión y significado. Al eliminar la historia, la coreografía y los diálogos, se convierte en un homenaje excesivamente indulgente a sí mismo por parte de Winding Refn tras el éxito de 'Drive'.
Cimino presenta un thriller desgarrador y sin restricciones, una lucha contra el destino que contrasta con su fallida "La puerta del cielo". Esta obra se adentra en un mundo violento y salvaje, reflejando un nihilismo extremo que desafía las normas establecidas.
Jon M. Chu ofrece una reimaginación encantadora y ágil del mito de las baldosas amarillas, dotada de una elegancia que resuena con la actualidad política.
Es una película tan lucida y emotiva como convencida de que una sociedad justa, equilibrada y decente precisa de individuos menos angustiados, menos ridículos y algo más conscientes de sí y de los otros.
Es un despliegue tan confuso y desproporcionado como sorprendentemente hipnótico y naive. La magia reside en lo impredecible, en esa habilidad tan característica de Besson para combinar lo pomposo y lo ingenuo con un desparpajo que asombra.
Es un 'western-punk' que destaca por su rigor y atención al detalle, devolviendo al cine de acción una sensación de autenticidad. Cada plano transmite dolor, irritación y, sobre todo, entusiasmo.
Una cautivadora y muy bella rareza. Es inusual porque se impone ante las narrativas convencionales del género con el mismo desparpajo y naturalidad que insolencia e ingenuidad.
Jenkins apenas logra mantener lo esencial en esta nueva y compleja interpretación del inmortal mito felino. Lo más alarmante es el tedio que provoca la película, que resulta ser bastante agotadora.
Andrea Arnold regresa a la crudeza de los barrios para construir una soberbia y tierna a la vez historia de redención entre la fábula y el pedernal. Es cine bello por completamente vivo.
Collet-Serra vuelve a demostrar su efectividad en un thriller inspirado lejanamente por Lumet. Sin embargo, el manierismo excesivo de ciertas secuencias perjudica la experiencia.
Gabriele Mainetti sorprende con una interpretación contemporánea del concepto de superhéroe, aportando un enfoque fresco y original que mezcla elementos de la cultura pop y el posmodernismo.
Fleder impacta con un thriller que combina fatalismo, ritmo pausado y momentos de salvajismo, introduciendo a un personaje inolvidable: García-El Santo. Destaca la frase de perdedores que dice: 'Las cosas son como son'.
McNaughton muestra un cambio en su enfoque después de "Henry, retrato de un asesino". Lo que antes era intenso y provocador ahora se traduce en una especie de rabia infantil. Puede resultar entretenido en ocasiones, mientras que en otras puede ser un poco molesto.