Un policía se infiltra entre narcotraficantes. Con esta rutinaria excusa, el también actor Duke contruye un thriller atípico, vigoroso y con una punta de ironía.
Un thriller con un estilo que recuerda a Hitchcock, buscando no incomodar al espectador. La narración avanza con firmeza y sin excesos, siendo efectiva y bien estructurada, sin forzar una profundidad innecesaria.
Una comedia romántica en el estilo clásico de Frank Capra, que con su experiencia y elegancia logra superar un argumento que, de entrada, podría parecer un tanto áspero.
Coppola culmina su trayectoria cinematográfica de manera impactante. Su proyecto más esperado se convierte en una obra inigualable, marcada por su grandiosidad y una carga emocional que, aunque pueda resultar opresiva, brilla con una originalidad sorprendente.
La teoría sostiene que la elipsis, esa habilidad de dejar entrever lo oculto, es fundamental en el cine. Se trata de tocar con sutileza el misterio de una vida que se manifiesta desde las sombras.
Una brillante y sutil mirada a la tragedia de la emigración, donde no solo se señala el sufrimiento, sino que se busca hacer sentir su impacto en cada escena. Es una obra conmovedora e intensa que deja huella.
El siempre aguerrido Seagal reparte venganza con fruicción desusada. Los policías corruptos acabaron con su familia y... hasta ahí podíamos llegar. Si se tratase de un adoquín, sería el más gordo
Perdido el efecto sorpresa de la primera parte, la repetición se siente pesada. Aun así, un poco de dinamismo y un elenco bien alineado logran ofrecer un entretenimiento desprejuiciado.
Deray explora con precisión los oscuros caminos del deseo. Su sentido del ritmo es condensado, creando una experiencia fluida y emocional, con imágenes que poseen una magia extraña y perturbadora.
Mientras la tensión se mantiene, el drama se sostiene. Con una ejecución brillante, que destaca el duelo y el alma. Sin embargo, el desenlace resulta poco satisfactorio y los intentos de profundidad en los planos terminan por entorpecer el desarrollo natural de una historia que tal vez hubiera necesitado una dirección menos pulida.
A pesar de las complejidades y formalismos que presenta una historia tan enrevesada y ambiciosa, persiste el reflejo de un instante que, con el tiempo, se sumerge aún más.
La obra se centra en su protagonista de manera destacada. Presenta una narrativa que podría considerarse un panfleto, ya que no ofrece información novedosa para el lector habitual de periódicos. Sin embargo, lo más notable es que lo hace de forma ágil y con elegancia.