Una aterradora muestra de cine de terror auténtico que refleja con claridad la oscuridad de nuestros miedos. Nos convierte en protagonistas de una experiencia inquietante y perturbadora. Sin duda, es una obra maestra.
A ratos, la teatralidad resulta artificial y algo exagerada, pero esa percepción se desvaneció rápidamente. Es una propuesta arriesgada, inteligente y brillante.
Una película caracterizada por su desigualdad, donde destacan las actuaciones de Arriaga y Álex de la Iglesia, quien se atreve con la comedia. La influencia de Kusturica es notable, al igual que la capacidad de Amos Gitai de cautivar al espectador.
Una joya brillante y escondida que ladra una sorprendente fábula política tan divertida como reveladora, tan incómoda como aguda y provocadora como difícil de clasificar.
Apabulla y, en ocasiones, cautiva. Esto se debe a su habilidad para relatar el presente mientras evoca el pasado. Nos sumerge en la esencia de un personaje diferente, con el autor mismo entregándose a esta experiencia.
El planteamiento se siente demasiado formulado, ofreciendo una serie de escenarios comunes. Aunque la energía es palpable, la mayoría de los demás aspectos son decepcionantes.
Un documental perspicaz que descubre perspectivas inéditas sobre lo habitual. Es algo inusualmente extraño, conmovedor y tierno que trasciende la simple realidad.
Lo esencial era la presencia del enigma, lo que permitía nuevas formas de ver el mundo. Sin ello, el misterio tomaba el control de nuestras vidas, convirtiéndonos en tristes y solitarios espectadores de una era limitada.
El uso de metáforas distrae de los numerosos éxitos de la película. La fuerza visual que muestra se ve desarticulada por una narrativa que no se desarrolla de manera adecuada.
Un sueño que se mezcla con la realidad, creando una narrativa singular. La música de Alberto Iglesias resalta y deja una huella imborrable en la experiencia.
Magistral y divertido delirio entregado al placer de contar. Se trata de cuatro historias extrañas, sorprendentes, con un hilo común: la mirada incandescente de un actor que se despide.
Un thriller que combina la crítica social con un ambiente de tensión. El elenco es impresionante y el guion, aunque predecible, logra mantener el interés de manera efectiva.