Una aproximación a la violencia como herramienta política tan enérgica como fuera de foco. Un tortuoso laberinto que lejos de aclarar nada o añadir una coma al debate, sólo lo emborrona.
La teoría sostiene que la elipsis, esa habilidad de dejar entrever lo oculto, es fundamental en el cine. Se trata de tocar con sutileza el misterio de una vida que se manifiesta desde las sombras.
Un musical-narcocorrido-trans que combina delicadeza y brutalidad, destacando en cada uno de sus momentos más sombríos. Su propuesta es irresistible y deslumbrante por su naturaleza absurda.
No está claro si 'Jurado Nº 2' será la última película de Eastwood, pero en caso de serlo, es un adiós impresionante, lleno de vitalidad y lejos de cualquier sentimiento de despedida.
La obra se centra en su protagonista de manera destacada. Presenta una narrativa que podría considerarse un panfleto, ya que no ofrece información novedosa para el lector habitual de periódicos. Sin embargo, lo más notable es que lo hace de forma ágil y con elegancia.
La película presenta de manera excepcional el desafío de confrontar la lógica burocrática, destacando la nueva perspectiva del sentimiento, dejando de lado cualquier trinchera ideológica.
Es mala. Muy mala. Y lo es por sí misma, ya que la intención del director incompetente es distanciar al héroe de los estereotipos que forjaron su leyenda.
Eggers recrea la película original con una fidelidad notable. Su atención al detalle, la forma magistral en que maneja el ambiente inquietante y un sorprendente sentido del humor son dignos de admiración.
La película se adentra en una profunda reflexión sobre la muerte abordada en su obra anterior, rindiendo un conmovedor homenaje a la profesión de actriz. Explora el impacto del poder de la mirada y la palabra, brindando una experiencia enriquecedora.
Denzel Washington no logra brillar en medio de un caos de efectos y exceso de testosterona. Es un film que pretende abarcar demasiado y termina decepcionando por lo poco que ofrece.
Sutherland interpreta a un detective con una dedicación inquebrantable. Esta película es un thriller que evoca un estilo clásico, lleno de emociones intensas y una atmósfera atrapante que agrega una capa de profundidad a la narrativa.
La directora parece obsesionada con provocar controversia. Con una cámara que mantiene una distancia para dar una apariencia de modernidad, el contenido resulta vulgar. En resumen, es totalmente decepcionante.