La película navega entre las recientes joyas del género, pero no logra ofrecer un enfoque original. Sin embargo, en su imperfección, 'Autómata' entrega momentos de placer auténtico.
El espectador se embarca en una profunda reflexión junto a los protagonistas atormentados, experimentando un ritual cinematográfico que se convierte en una ceremonia de repetición. Esta experiencia resulta tan emocionante como agotadora.
Cada línea de la película está diseñada para inspirar al espectador, presentándolo en su versión más positiva. El verdadero mérito de la cinta radica en su capacidad de redención, al saber compensar sus fallas.
Una bellísima película, tan precisa en cada uno de sus detalles como desesperada. 'Maya' es un retrato de dos existencias extraviadas en una India idealizada y familiar que nos lleva a los paisajes de Jean Renoir.
Una obra maestra, considerada como una de las películas más inquietantes, intensas y precisas de los últimos años. Esto no es una exageración, sino una muestra de verdadero entusiasmo.
No solo revisa el texto original, sino que lo purifica de prejuicios, transformándolo en una obra de un nuevo clasicismo. Es una película de una brillantez esencial, aunque un poco cursi.
Oldroyd, un talentoso director de cortometrajes, logra capturar las facetas de una voz claramente identificable. La actriz desempeña su papel con una precisión inquietante, mostrando el rostro intenso del miedo justo antes de ser consumido por la desesperación.
Sólo luce a ráfagas. Demasiado pendiente quizás de ensuciar la imagen, de devolver el espíritu de aquel tiempo en toda su mugrienta brillantez, la película pierde por momentos el foco de precisamente lo que importa.
Lisandro Alonso presenta en 'Jauja' una de las experiencias más intrigantes y emocionantes del año, acercándose a lo que podría considerarse una obra maestra.
La predestinación se encuentra atrapada en una atmósfera visualmente impactante, complementada por actuaciones que son, en ocasiones, verdaderamente hipnotizadoras, destacando especialmente el desempeño de Winslet.
'Skyfall' destaca en cada detalle en comparación con 'Spectre', que retoma un enfoque burlón y ligero similar al de Pierce Brosnan. Sin embargo, la seriedad de Craig y el estilo narrativo ostentoso de Mendes no logran conectar con la esencia del personaje.
Es una película con un enfoque inteligente y pausado, que juega con su propia naturaleza y ofrece una experiencia consciente y divertida. Su brillantez es indiscutible.
El director demuestra su astucia al mantener el interés del espectador, sin dejar de lado el deleite de la propia culpa. A pesar de que se ha perdido el factor sorpresa de la película anterior, logra cautivar nuevamente.
El director transforma a Lisbeth en una versión excepcional de James Bond. Claire Foy brilla en su papel, pero se pierde la esencia intrigante y compleja que dejó el maestro Fincher en su trabajo previo.