Deslumbró en el Festival de Venecia con un elaborado avance que combina diversas técnicas de animación. Las escenas aéreas son verdaderamente espectaculares.
Brillante y perturbador estudio de asuntos tales como la identidad, los límites del humor y, por qué no, el sentido de todo esto. (...) Por resumirlo mucho: hipnótico.
Estamos ante una de las obras más audaces, entretenidas y reflexivas del año. Una película que desafía las convenciones y ofrece una experiencia cinematográfica única.
Medio siglo después de que John Ford dirigiera 'La diligencia', Eastwood renueva el western, dotándolo de una cruda veracidad. El papel del pistolero revela su faceta más despiadada, despojándolo de mitologías.
Deslumbrante y lúcido paseo de Haneke por el dolor y la muerte, donde, a pesar de su aparente frialdad, cada segundo de metraje logra conmover. Conmociona y arrasa.
Un drama en que cada plano es filmado de una forma tan sincera y con tanto detalle que permite ir más allá de la superficie para, con toda la sencillez del mundo, alcanzar lo más hondo.
Una parodia de Sir Anthony Hopkins que resulta lamentable. El relato se aleja de cualquier intento de generar tensión y se muestra indiferente a las normas fundamentales del género. No se trata de una deconstrucción del 'thriller', sino de pura torpeza.
Bello y encendido relato. Soberbia radiografía de la emoción desnuda filmada con exquisita sensibilidad, dada la probada habilidad de Armendáriz para disecciónar sentimientos.
A su favor, el siempre solvente trabajo de un Damon capaz como nadie de convencer con su sola presencia. En contra, el poco fuste de un relato demasiado cerca de la obviedad.