Medio siglo después de que John Ford dirigiera 'La diligencia', Eastwood renueva el western, dotándolo de una cruda veracidad. El papel del pistolero revela su faceta más despiadada, despojándolo de mitologías.
Deslumbrante y lúcido paseo de Haneke por el dolor y la muerte, donde, a pesar de su aparente frialdad, cada segundo de metraje logra conmover. Conmociona y arrasa.
Un drama en que cada plano es filmado de una forma tan sincera y con tanto detalle que permite ir más allá de la superficie para, con toda la sencillez del mundo, alcanzar lo más hondo.
Caótica, anárquica y violenta, esta obra se sitúa en una línea borrosa entre el melodrama clásico y una narración atípica, buscando desconcertar al espectador de manera constante.
Una mirada al confinamiento que explora temas como la vejez, la muerte, el amor y la responsabilidad. Ver '100 días con la tata' es inevitablemente despertar un profundo sentimiento de envidia y anhelo, una emoción palpable.
Una parodia de Sir Anthony Hopkins que resulta lamentable. El relato se aleja de cualquier intento de generar tensión y se muestra indiferente a las normas fundamentales del género. No se trata de una deconstrucción del 'thriller', sino de pura torpeza.
A su favor, el siempre solvente trabajo de un Damon capaz como nadie de convencer con su sola presencia. En contra, el poco fuste de un relato demasiado cerca de la obviedad.
Merino logra transformar lo más simple de la vida diaria en un acto ritual. En ese espacio sagrado de reconciliación y secretos compartidos, alcanza una trascendencia única.
El debut del actor como director resulta en un cautivador thriller cargado de tensión. Consigue crear una atmósfera inquietante y precisa, logrando un relato que atrapa y provoca muchas emociones.
Un thriller meticuloso que cautiva al espectador. Esta película transforma su impresionante puesta en escena en un ritual brillante y detallado, revelando incluso los abismos más oscuros.
Una magistral refutación de las películas de espías. Una auténtica joya tan minimalista como intensa, tan devastadora como aparentemente intrascendente.
La ciencia del 'copy and paste' es un deleite visual. Relájense y imagínense en un cine con los subwoofers al máximo, disfrutando de una intensidad única. Las escenas de acción son tan electrizantes que provocan espasmos.