El director logra crear una obra que irradia frescura en cada uno de sus planos y permite destacar la actuación brillante de Lumi Cavazos. Sin duda, es una experiencia sabrosa y rica.
La adolescencia y sus cambios hormonales sirven de excusa para un cálido homenaje a la inocencia perdida. Lejos del almibaramiento habitual, consigue una sencilla, enérgica y punzante excursión por lo más obvio.
Drama, comedia y mentes inquietas se dan la mano en una expedición por los vericuetos de eso llamado familia. Entre la ternura y la nostalgia quedan las vibrantes interpretaciones de Hoskins y Ryder.
Un recorrido atropellado por el morbo y los fondos del alcantarillado urbano. Un producto casi arqueológico para el análisis de sociólogos y tertulianos de mesa camilla.
Narra las primeras experiencias amorosas de unos adolescentes atados a un trabajo alienante. Además de no haber envejecido un ápice, se antoja un documento (sociológico), irrenunciable.
A Zurlini se le deben dos de las películas más intensas, desesperadas y cautivadoras que ha visto el cine italiano, ésta y 'Crónica familiar'. A recordar, el descenso de las escaleras tras el baño.
Ray inventa el cine de juventud atormentada, presentando un enérgico y ensordecedor melodrama que se destaca como uno de los trabajos más sinceros que ha llegado a la pantalla.
Sorprende por su calculada, dura y enigmática aproximación a lo que el director califica del último gran tabú de la Transición. Sin duda, una de las joyas del año en el cine español.
La directora presenta un condensado de sus obsesiones que resulta tanto delicado como errático. La película se mueve entre instantes de una belleza indiscutible y momentos de evidente confusión.
Puro melodrama. La propuesta se centra en explorar el dolor, apelando a las emociones más profundas, instando al espectador a conectarse de manera visceral. Como era de esperarse, las lágrimas no tardan en aparecer.