Torpe intento de resucitar los filmes hispanos del oeste. Corcoran destroza todo lo bueno que podía tener el asunto. La fotografía, muy bien. El que firme el guión Uribe es un misterio. Público sensato, abstenerse
La obra muestra una gran habilidad para observar y construir personajes humanos que resultan fácilmente identificables, además de transmitir una intensamente vengativa y mordaz crítica.
Entretenido desmadre, muy bien escrito. A pesar de tratar del trillado tema del reencuentro de amigos, se trata de una agradable sorpresa, hace reír y descubre a Flynn Boyle como un cruel hallazgo.
Una película que se disfruta sin mayores complicaciones, con una narrativa que oscila entre lo dulce y lo ingenuo, pero que cumple su objetivo. Las repercusiones de la historia dependen de la interpretación del espectador.
La historia se desarrolla a través de su viaje, desde la actividad estudiantil hasta la clandestinidad en ETA, mostrando lo más destacado del filme. Su llegada a nuestras pantallas es bienvenida, ya que plantea una discusión matizada sobre uno de los problemas más dolorosos de nuestra sociedad.
Sobrecogedor acercamiento a víctimas del terrorismo etarra, mostrado con un respeto y una contundencia que colocan al filme entre los más importantes realizados en España sobre el terrorismo.
La película destaca por su ejecución pulcra, ofrece un entretenimiento continuo con acción incesante. Su estilo es contundente, con la elegancia característica de Woo, aunque a veces puede excederse. Es una apuesta segura para quienes disfrutan del cine de aventuras.
Posee una inquietante habilidad para atraer, con una cualidad fantasmal hipnótica que la convierte en una opción interesante para quienes disfrutan del suspense inteligente.
La puesta en escena se centra en sustos y apariciones, pero no ofrece más. Es tan predecible y tediosa que solo puede ser disfrutada por los fanáticos del género.
No siempre logra superar los desafíos que se presenta, lo que se ve reflejado en un final que, aunque tiene sentido, resulta insatisfactorio. Sin embargo, el trabajo de su pareja protagonista es lo suficientemente atractivo como para que se le coja cariño rápidamente.
Un film impecablemente diseñado, que avanza sin titubear, con un ritmo imparable que revela las inquietantes realidades de un mundo laboral cada vez más deshumanizado.
Bardem nos ofrece una de sus interpretaciones más impresionantes, convirtiéndose en el corazón de la película. Se trata de una comedia negra, llena de momentos hilarantes.
Escalofriante, se encuentra entre la piedad y la angustia, y al final, nos hace admirar que todavía existen personas como Laverty y Loach con el talento y la voluntad de narrar lo que sucede. Es algo que siempre valoraremos.
La película debe su fuerza y coherencia a la actuación de Maribel Verdú y sus compañeros. Su desempeño es esencial para la trama y el desarrollo del filme.
Amable y bienintencionada, esta fábula es una obra en la que Jung-Hyang logra transmitir un mensaje profundo de forma accesible. Es impresionante ver cómo una película protagonizada por un niño puede ser tan inteligente y pedagógica, resultando en una experiencia agradable y sorprendente.