Como endiablada experiencia fílmica, 'Sunset' no tiene nada que envidiar a 'El hijo de Saúl'. Los escenarios son de una belleza y suntuosidad desbordantes.
Una correcta comedia surrealista. El problema no radica tanto en el aspecto visual, sino en la narración. Al ver 'Ma loute', se extraña la intriga que brillaba en 'El pequeño Quinquin'.
En ciertos momentos, Akin se acerca con decisión a la versión más aventurera y física del cine épico. Sin embargo, a medida que avanza el film, la dimensión más melodramática y maniquea del relato va imponiendo su ley.
Magnífica una película cuya envergadura recuerda a los monumentos del Nuevo Hollywood, de ‘El padrino’ a ‘La puerta del cielo’. Di Caprio, en el papel de su vida.
Cuatro actuaciones de peso engalanan una película que, en su penetrante exploración de la dialéctica de la inocencia y el mal, evoca títulos icónicos del imaginario sureño yanqui.
Un legado de sangre que esta película preciosista y doliente explora combinando lo móvil (uno de los episodios más inspirados toma la forma de western itinerante) y lo estático.
Enfoque superficial y poco emotivo sobre la transexualidad. Destaca la actuación de Alicia Vikander, pero la narración resulta arrítmica, oscilando entre lo telegráfico y lo monótono.
Romántica y serpenteante, 'Café Society' pone en juego varios focos de nostalgia. El maravilloso tramo final revela el talento de Allen, quien demuestra que su escritura aún puede lograr verdaderos milagros.
Nolan se excede en el artificio de 'Oppenheimer', una película espectacular, magnética y barroca. Es una obra que juega con las tensiones entre el intimismo y el espectáculo, y que navega entre la complejidad de la narrativa y la simplicidad dicotómica, así como entre el rigor histórico y la desmemoria.
El tiempo transcurre, pero como lo demuestra 'Indiana Jones y el Dial del Destino', todavía es posible mantener viva la llama antiautoritaria y la pasión por el conocimiento que reside en el corazón de esta saga inmortal.
Lanzándose al vacío con una propuesta cargada de idealismo, transgresión e iconoclastia, ‘Freaks Out’ abre un camino ilusionante para el cine europeo, una vía híbrida entre el gran espectáculo popular y la mirada de autor.
Para fans del cruce de drama personal e histórico. Lo mejor: El viaje a los infiernos del protagonista del relato. Lo peor: El aroma a biopic académico.
La delicadeza y sensibilidad con la que Chahine trata a sus personajes femeninos protegen a ‘El valle de la esperanza’ del reduccionismo del discurso panfletario.
Lustroso cuento de terror. Unas buenas actuaciones se convierten en la mayor virtud de una película que, en su tramo central, está a punto de verse absorbida por su propia premisa: la creación de un universo artificial e insulso.