La película más fetichista del realizador. Planteada como una entrañable buddy movie, debe verse como una carta de amor al cine. Tarantino se permite reducir la acción a su mínima expresión.
Hace de la transparencia y la honestidad sus primeras virtudes. Tiene momentos de gran brillantez musical y ofrece una valiosa radiografía de las alegrías y angustias de un artista excepcional.
Planteada como un biopic convencional y algo lastrada por su vocación didáctica, 'Seberg' no logra trascender a un mero drama culebronesco a pesar del despliegue actoral de Stewart.
Con una hondura existencial algo limitada por la tendencia de Chazelle a exhibir su incuestionable talento, 'First Man' deviene un transparente canto al heroísmo. Un film convulso e inspirador.
Para los admiradores del carisma escénico de James Brown, esta película ofrece un espectáculo vibrante. Destaca especialmente el impresionante desempeño de Chadwick Boseman, quien da vida al legendario cantante. Sin embargo, la historia no logra aportar elementos innovadores al género del biopic.
Una inmersión vibrante y al mismo tiempo distanciada en la realidad del México de 1970 y 1971. Cuarón logra en 'ROMA' la compleja hazaña de evocar el pasado, equilibrando la nostalgia con un enfoque crítico.
Con sus imágenes granuladas y una atmósfera sombría iluminada por destellos de color, la película logra capturar el espíritu de una época marcada por el hedonismo. Su envolvente despliegue escénico resalta un retrato profundo y conmovedor de estos tiempos.
No es nada habitual encontrar una comedia de acción que no busque solo risas fáciles, sino que además desarrolla de manera sutil la personalidad de un dúo memorable. Destaca la destacada actuación de Ryan Gosling, quien resulta ser la gran sorpresa de la película.
Cooper logra dominar su nostalgia y amor por el cine para dar autenticidad a sus personajes. Además, Depp merece una mención especial: su interpretación de "Withey" Bulger es, sin duda, su mejor actuación desde 'Miedo y asco en Las Vegas' o 'Donnie Brasco'.
En 'Air', Ben Affleck busca captar la esencia del sexto sentido de Scorsese para impactar en la industria cinematográfica con toques de cultura pop. Y lo logra.
No es nada fácil encontrar el tono adecuado para convertir una serie de episodios amorales en una oda al romanticismo adolescente. Ese potencial siniestro nunca termina de aflorar en ‘Bones and All’, donde el canibalismo funciona como una aséptica metáfora.
Una de las películas más destacadas de Bruni Tedeschi: desbordante, romántica y extenuante. Deslumbra con su representación intemporal y universal del esplendor de la juventud y la era del exceso.
El fresco familiar se adentra con valentía en el melodrama devastador, pero el experimento narrativo de saltos temporales termina dejando un sabor agridulce.
Temperamental y algo esquemática, sorprende que las escenas más logradas de este biopic sean las de acción y no los momentos más íntimos. Es cine espectáculo, equilibrando la realidad social con los fuegos de artificio del mainstream.
Trapero logra crear una película que resulta algo impersonal. Aunque presenta buenas ideas y momentos destacados, le falta una perspectiva global sólida que integre de manera cohesiva todas las dimensiones del film: su forma, su narrativa y su concepto.
Si bien Russell logra hacer que la historia cobre vida, dejando sus elementos más vulnerables a la vista y proporcionando momentos de electrizante arritmia, al final se siente la pesadez de los clichés.