Película que, a pesar de desviarse en peleas y explosiones, logra dar una idea de lo traumáticos que pueden ser esos encuentros entre los humanos y sus dioses.
Al verla, se siente como regresar a una reunión familiar o ponerse unos zapatos cómodos y bien amoldados. Nunca pierde el rumbo y eso contribuye a la atmósfera esperanzadora de esta saga de ciencia ficción.
Deslumbrante película, es una de las mejores que se han rodado hasta ahora con tecnología 3D. Pero detrás de sus imágenes espectaculares hay también una reflexión sobre cómo las historias nos ayudan a vivir.
Tiene algo admirable, ya que podría haberse limitado a permanecer en el entretenido ámbito tarantinesco de los ejercicios de género, repleto de insultos y tiroteos. Sin embargo, se atreve a adentrarse en un terreno emocionalmente incierto.
Historia dura y medida. Es una película coral, comunitaria, donde se entrelazan hábilmente muchas voces para mostrar que un grupo de personas puede lograr mucho más que los individuos aislados.