Pogra resulta emocionante gracias a una astuta estrategia narrativa, aunque deja una sensación agridulce. A pesar de estar inspirado en hechos reales, es difícil aceptar que a este grupo de jóvenes les ocurran tantas adversidades, una tras otra.
La película presenta una estructura relajada, capturando en ciertos momentos la esencia vital y desenfadada de un documental, en lugar de enfocarse únicamente en la carrera o los logros de la banda.
Hace tiempo no veía una película tan sorprendente como esta, tan difícil de clasificar en el espectro entre lo ‘bueno’ y lo ‘malo’. Se siente como un producto de baja calidad que se produce actualmente en Estados Unidos: sexista, violenta, absurda e irreflexiva. Sin embargo, hay algo monumental en ella.
La premisa es delirante y la película la trata con energía, desparpajo y humor, haciendo guiños al cine de karate, a los musicales rockeros y a las comedias románticas. De esta manera, logra equilibrar de forma imaginativa y dinámica el romance, la comedia y la acción.
'Philomena' presenta un drama conmovedor en su esencia, pero su enfoque no se limita a la tragedia, sino que ahonda en las diversas formas de enfrentar el trauma, así como en las oportunidades de sanar y en el dilema de vivir con resentimiento.
En su aproximación, la directora mantiene una distancia respetuosa, con muchos planos abiertos y una música que va a contracorriente de las imágenes, logrando un resultado profundamente extraño, como suspendido entre la denuncia y la fuga onírica.
La película entreteje sutilmente lo macro y lo micro: el ejercicio de poder de los colonizadores ingleses y la indiferencia de estos nobles, tan absortos en los movimientos de peones, alfiles y torres que no notan las tropas reales que llegan a transformar la estructura política del reino donde viven.