Esta película de contrastes deja claro desde el inicio que no busca explicar rápidamente lo que acontece. Presenta una energía frenética, acentuada por el encuadre ajustado.
La película en su conjunto refleja la esencia del tiempo que Linklater ha capturado meticulosamente durante 12 años. Esta condensación en la obra final resalta de manera única cómo el tiempo moldea nuestras vidas.
Pogra resulta emocionante gracias a una astuta estrategia narrativa, aunque deja una sensación agridulce. A pesar de estar inspirado en hechos reales, es difícil aceptar que a este grupo de jóvenes les ocurran tantas adversidades, una tras otra.
La película presenta una estructura relajada, capturando en ciertos momentos la esencia vital y desenfadada de un documental, en lugar de enfocarse únicamente en la carrera o los logros de la banda.
Hace tiempo no veía una película tan sorprendente como esta, tan difícil de clasificar en el espectro entre lo ‘bueno’ y lo ‘malo’. Se siente como un producto de baja calidad que se produce actualmente en Estados Unidos: sexista, violenta, absurda e irreflexiva. Sin embargo, hay algo monumental en ella.
La premisa es delirante y la película la trata con energía, desparpajo y humor, haciendo guiños al cine de karate, a los musicales rockeros y a las comedias románticas. De esta manera, logra equilibrar de forma imaginativa y dinámica el romance, la comedia y la acción.
'Philomena' presenta un drama conmovedor en su esencia, pero su enfoque no se limita a la tragedia, sino que ahonda en las diversas formas de enfrentar el trauma, así como en las oportunidades de sanar y en el dilema de vivir con resentimiento.
En su aproximación, la directora mantiene una distancia respetuosa, con muchos planos abiertos y una música que va a contracorriente de las imágenes, logrando un resultado profundamente extraño, como suspendido entre la denuncia y la fuga onírica.