Es, de largo, la menos comiquera de las películas Marvel. Esforzándose en ser correcta y en no cometer errores, 'Thor' se olvida de aportar algo que la haga interesante.
[Never Say Never] se asemeja a 'La red social'. Moderniza el lenguaje del cine y la experiencia en 3D es tan envolvente que parece que puedes tocar a [Justin Bieber].
Sin alcanzar el nivel de clásicos del cine de baile juvenil como 'Flashdance' o 'Footloose', 'Street Dance 3D' presenta una historia débil y casi secundaria. Sin embargo, su aspecto visual es impresionante.
Para aportar prueba documental de que existió un monstruo llamado Harvey, no se presentan grandes revelaciones. Sin embargo, sí ilumina algunas áreas que aún permanecen oscuras.
Hill demuestra un dominio de la regla fundamental de una buena ópera prima: comienza abordando lo que mejor conoce. La película late con sinceridad, sin artificios ni imposturas.
Hay que agradecerle a Ergüven, debutante que llega con la lección bien aprendida, su sentido estético y capacidad narrativa. Además, destaca por su excepcional olfato para el casting; todas las actrices brillan en sus papeles.
La mejor película de un director español en 2013, que además de un compromiso innegociable con la realidad, logra imbuirla con un ritmo característico del género de aventuras.
Podría verse como un acto de rebeldía cinematográfica. Sea lo que sea, y por encima de géneros y conceptos, no es una obra redonda. Y sin embargo, tiene algún destello para consolar a gondryfagos y curiosos.
Si te dejas llevar, disfrutarás al máximo, especialmente al considerar lo afortunado que eres de que ese lugar no sea tu hogar. De lo contrario, la experiencia puede resultar tan tediosa como ver a tus amigos emborracharse mientras tú estás sobrio.
Cantet no logra reflejar la evolución de los personajes ni, lo que es aún más preocupante, el paso del tiempo. Además, el elenco muestra cierta inexperiencia y el diseño de producción deja que desear.
Wes Anderson tiene un primo británico y se llama Richard Ayoade. El buen ojo de Ayoade hace que hasta las escenas más anodinas sean especiales. La película que hay que ver para subir niveles de 'coolness' en caso de estados carenciales.
Docudrama intenso que comienza como un drama de perfil bajo y termina convirtiéndose en una muestra de armamento y emociones. Es un papel memorable para el mejor Hanks; en cambio, el filme deja mucho que desear en la dirección de Greengrass.
Un impresionante Idris Elba demuestra que las mejores interpretaciones provienen de lo más profundo del ser. No obstante, cineastas del mundo, aún es posible narrar de manera más efectiva la evolución ideológica de aquel que convirtió el perdón en su triunfo.