Avalancha de aventura y emoción en la gran gesta de Bayona, un regalo que ofrece empatía física y la posibilidad de sentirte verdaderamente presente en cada escena, gracias a los impresionantes planos generales que componen la película.
No se detiene en consideraciones innecesarias; su narrativa es práctica y directa. Una vez que se supera el inicio, todo avanza de forma clara y sin complicaciones.
Un desfase. Uno de los biopics más desconcertantes de los últimos tiempos es la imprevisibilidad de los personajes de Leto y de Hayek, que insufla comedia y entretenimiento a una trama previsible.
Mucho antes de que el título aparezca en la pantalla, la agresividad latente se convierte en la protagonista de esta reinterpretación del género 'noir', que resulta seca y envolvente.
Personalísimo homenaje a su familia disfuncional, no es la mejor película de Paolo Sorrentino. Ni la peor. La falta de contención hace que la película se sienta extensa y, en ocasiones, dispersa.
La sensación de familiaridad y de estar en un terreno conocido, sumado a la falta de desafío al espectador, ha transformado la saga en un entretenimiento inofensivo y poco aterrador.
Ni siquiera la calidez y la buena predisposición de Gal Gadot logran rescatarla de su fracaso. Aunque un filme aspire a ser divertido, eso no lo convierte en insensato. Y 'Wonder Woman 84' definitivamente lo es.
Sórdida, incendiaria y absolutamente recomendable. Phoenix no solo sostiene, sino que también dirige el peso de la película. Sin duda, es una de las más destacadas del año, pero, sobre todo, es pura nitroglicerina.
La segunda mitad de 'El traidor' se centra en el género judicial, lo que provoca una ralentización de la acción y un ritmo que se ve afectado por una propuesta excesivamente lenta y estática.
Otra entrega sobre mujeres fuertes y deslumbrantes. Es probable que aquellos que disfrutaron de 'Hobbs and Shaw' también encuentren entretenimiento en 'Anna', ya que ambas comparten una esencia similar.
Mucha distopía, poca diversión. El director alemán Moritz Mohr se estrena con un pastiche del cine de acción oriental, los videojuegos de peleas callejeras y las distopías pop del siglo XXI.
Originalísima comedia de acción que sorprende en cada instante. Es una bomba de puro entretenimiento y adrenalina. Su peculiaridad y singularidad la posicionan como un futuro clásico de culto.
Tiene algo perversamente atractivo, que no te suelta, que te sumerge en una pesadilla de bases pesadas, luces estroboscópicas y estupefacientes. Y Batman, como el café, cuanto más oscuro, mejor.
Heredera de 'Memories of Murder', este 'thriller' surcoreano presenta una fotografía y una puesta en escena mucho más estridentes, pero no logra mostrar una personalidad propia.
Supone un regreso de un melodramatismo apático en el que el director y protagonista no consigue extraer la emoción que se presupone. La película tiene el corazón tan frío como una noche durmiendo a la intemperie.
J.J. Abrams concluye la trilogía con un episodio que resulta aburrido e incoherente, donde la sutileza brilla por su ausencia. Se siente como el capítulo menos inspirado de toda la saga.