Se trata de una película consistentemente ridícula, a menudo pedestre y, por tanto, absolutamente disfrutable que, eso sí, carece de la inspiración estilística o la capacidad para la reinvención genérica de su padrino [Tarantino], o de los padrinos de éste.
Ofrece un puñado de secuencias de acción implacables y elegantes que configuran algo así como una sinfonía visual de la brutalidad física, presentándose como una película autoconscientemente trivial, una irresistible carta de amor al cine de serie B.
El conjunto es poco más que un revoltijo de ideas robadas y maquilladas con colores vistosos, que finge emociones verdaderas y tramas complejas. Su narrativa es tan dramáticamente inerte que prácticamente pide a gritos ser ignorada.
Una película incapaz de ofrecer nada que no sea oportunismo y nostalgia trillada. Y, por supuesto, reírse de sí misma de ningún modo la exime de culpa.
Transgresora y controvertida, ofrece momentos de terror corporal que hacen retorcerse en la butaca. Al igual que ‘Crudo’, ‘Titane’ va más allá de lo que esas tácticas de provocación podrían insinuar.
Una película más bien decepcionante. Green ofrece un abundante surtido de asesinatos en el que no se detecta ni mucha inventiva ni una sola idea en términos de puesta de escena.
Tedioso thriller, Poyart intenta que el ruido visual compense la carencia de atmósfera y suspense, buscando ocultar los vacíos argumentales. No lo consigue.
James McTeigue escupe sobre la tumba de Edgar Allan Poe. Esta película es, en pocas palabras, todo lo que sus relatos y poemas no eran: tediosa y nimia.
Ben Lewin no logra decidir si su intención es utilizar a la joven para explorar de manera coherente un desorden psicológico o si simplemente le interesa representarla como una heroína.
Puede que la 33ª película del Universo Cinematográfico de Marvel no sea la peor de todas, aunque también podría serlo. Sin embargo, sin duda es la más caótica. Se siente como una adición innecesaria al universo de Marvel.
Es una película increíblemente estúpida, quizá la más estúpida de su director -decir eso es mucho decir-, pero da la sensación de no tomarse a sí misma suficientemente a broma.
Solo hay un personaje con menos expresividad que el héroe del título, y se llama Chewbacca. El gran problema de 'Han Solo' es que de algún modo vulgariza el universo Star Wars.
Esta película sigue la misma línea que las entregas anteriores de la saga. Sus aspiraciones se limitan a reutilizar personajes y situaciones conocidas, combinándolas con un número aceptable de efectos visuales.
Ratchet & Clank, la película, se mantiene en una narrativa convencional y predecible, donde el ritmo acelerado de sus escenas de acción no logra enmascarar sus debilidades.
Los directores intentan embutir el metraje con un exceso de argumento y trama, sin embargo, Ruby exhibe un puñado de efectos visuales deslumbrantes y una contundente celebración del matriarcado.
Esta secuela exhibe más presupuesto y más personajes pero no más argumento. Roberts envuelve el relato en una atmósfera claustrofóbica y lo complementa con secuencias de acción efectivas.
Durante parte de su metraje nos mantiene interesados en cómo van las chicas superando obstáculos. Pero lo que debería ser terror se va convirtiendo en comedia involuntaria por la estupidez de la pareja.