Derrocha un pueril idealismo que resultaría menos sangrante si los personajes no fueran meras máquinas expendedores de obviedades sobre la naturaleza de los conflictos armados.
A pesar de sus pretensiones poéticas y simbólicas, no presenta una sola idea visual original. Se enfoca más en las demandas de un cine premiado que en el de aquellos que buscan cambios radicales.
No ofrece ni la diversión típica del cine de acción, ni el suspense propio de un thriller, ni la hondura emocional habitual en los dramas humanos. A pesar de esto, logra generar una energía visceral considerable y, en ciertos momentos, nos sumerge en el horror.
La película se limita a encadenar montajes de imaginería fascista y situaciones climáticas tan comunes que, en lugar de generar tensión, terminan por eliminarla.
Bercot utiliza ornamentaciones visuales poco atractivas y planos innecesarios de violencia para intentar darle profundidad a lo que, en realidad, es un largo telefilme que se siente repetitivo, maniqueo y sentimental. Su enfoque no funciona.
Todas las imágenes son un despliegue de precisión técnica que no nos permite sentir ni frío, ni dolor, ni nada en absoluto. Al final, se convierten en meras fotografías, visualmente impresionantes, pero cada una de ellas está inmersa en 156 minutos de metraje que carece de vida.
A pesar de sus fallos, The Lady in the Van se presenta como un entretenimiento bastante efectivo, gracias al notable desempeño de la experimentada actriz Maggie Smith.
¿Es 'Imparable' una tontería? Probablemente, pero el ritmo acelerado con el que la historia se presenta en la pantalla es tan intenso que resulta complicado notarlo.
Una película decepcionante. En sus mejores momentos, 'Come reza ama' resulta aburrida, mientras que en sus peores instantes se vuelve realmente deprimente.
Frears adopta un enfoque sentimental y vocacionalmente liviano que sortea asuntos espinosos y evita reflexiones críticas. La prioridad es celebrar a aquellos con el coraje necesario para perseguir sus sueños.
El director presenta una mezcla efectiva de acción, violencia, intrigas palaciegas, romance y melodrama familiar, diseñada cuidadosamente para atraer a un amplio público. Es justo reconocer que cumple con su objetivo.
La película presenta una serie de hermosos paisajes y lujosos interiores palaciegos, pero carece de una energía narrativa convincente. Además, la interacción entre Maïwenn y Johnny Depp resulta sin química.
Se esfuerza por concentrar nuestra atención en su precisión al componer planos, ocultando lo que hay bajo esa fachada: un surtido de las convenciones más trilladas del cine biográfico.
Una película que no solo promete no tener mucho recorrido fuera de Italia sino que, además, promueve un italianismo orgulloso, agresivo y algo inquietante.
No solo exagera situaciones e interpretaciones hasta lo inverosímil en busca de un dramatismo evidente; su crudeza, incluso, termina traicionando al protagonista.
O’Connor traza el retrato de una mujer y para darle vida se sitúa estratégicamente en un punto medio entre el clasicismo del asunto narrativo y la modernidad de la propuesta estética.