Montajes que yuxtaponen el pasado y el presente de forma visualmente atractiva, pero que no compensan ni la torpeza narrativa, ni los momentos artificialmente melodramáticos ni un plantel de personajes insustanciales.
La película recurre a estereotipos y caricaturas, así como a una artificiosidad narrativa y emocional que evita profundizar en reflexiones significativas, lo que la hace superficial y poco arriesgada.
'Green Room' es un ejercicio magistral en la creación de suspense, salpicado con momentos de brutalidad y humor negro. Te mantendrá al borde de tu asiento y no podrás evitar aferrarte a los brazos de la butaca.
Es difícil recordar otra película tan precisa en la representación de la discusión entre dos personas que se aman. Con esta última entrega, la serie logra una magnitud realmente épica, convirtiéndose en uno de los más destacados retratos de la agridulce experiencia romántica.
Menos eficaz como biografía que como evocación dramática, es una obra elegante y extravagante, hilarante y por momentos desgarradora. Justo como su protagonista.
La cantidad de incidentes impactantes es tan abultada que ninguno de ellos logra causar una verdadera impresión. Es una película que ofrece un entretenimiento vistoso, pero que no resiste un análisis más detallado.
Si en su último tercio degenera en una cacofonía de sustos más bien típica, el énfasis previo en la construcción de personajes y en el control del ritmo permite a la película retener su pegada.
Es más grande y más ruidosa que su predecesora, centrándose en ser como cualquier otra secuela de 'Rocky': competente, entretenida y algo rutinaria. Ha quedado claro que la fórmula funciona.
Las películas de S. Craig Zahler se sitúan en una intersección entre el cine de autor y la serie B. Son obras audaces, inteligentes y notablemente violentas.
Posee una sensibilidad abrumadora que armoniza con elegancia las de Terrence Malick, Kelly Reichardt y John Cassavetes. Zhao observa a sus objetos de estudio con atención, reacia a mostrarse condescendiente con ellos.
La película se centra más en la evocación y la invocación a través de fragmentos de imágenes que en la suposición, ofreciendo una reflexión sofisticada sobre la elusividad de la identidad.