La directora reflexiona sobre la inevitable fragilidad de nuestra vida, evitando los clichés sentimentales del melodrama y consiguiendo extraer mensajes esperanzadores incluso de lo trágico.
Todd Haynes presenta una impactante obra que explora cómo los abusos sexuales pueden devastar vidas. Es una película excepcional que invita a la reflexión.
Resulta frustrante a nivel narrativo, también por su tendencia a hacernos llorar. Sin embargo, logra compensar estas fallas con una impresionante y deslumbrante imaginería animada.
Winding Refn explora su singular universo, ofreciendo una fascinante combinación de géneros que incluyen el western, el thriller, el cuento de hadas, el cine negro y las aventuras de superhéroes.
Krasinski demuestra ser un director talentoso en la creación de imágenes impactantes y en generar tensión a través del sonido, aunque su enfoque parece repetitivo.
Lo esencial aquí no radica en la narrativa, sino en la experiencia. Su propósito es proporcionar un entretenimiento estruendoso, básico y visualmente atractivo. Y lo logra de manera efectiva.
Es complicado no dejarse llevar por una película tan auténtica y romántica, que aborda con sinceridad la angustia de su directora frente al conflicto entre su creatividad y las demandas del entorno.
Expresa una sólida convicción de su relevancia, destacando sus grandes dimensiones, la elaborada presentación y sus densos simbolismos. Ninguna película que sea tan simplista y manipuladora merece ser tan pretenciosa.
La película aborda de manera simplificada el conflicto israelí-palestino, lo que se ve empañado por la falta de habilidad en su desarrollo narrativo. El verdadero valor de 'Crescendo' radica únicamente en sus intenciones.
Harper infunde al relato una notable imprevisibilidad al incluir elementos narrativos adicionales. Jessie Buckley realiza una actuación excepcional que destaca en la película.
Ofrece solo un esbozo de trama, y lo hace de forma vaga e incoherente. Ver la película más de una vez podría permitir descubrir significados ocultos, pero es difícil encontrar a alguien dispuesto a intentarlo.
Trata de enmascarar su falta de originalidad a través de un exceso de sentimentalismo y la mezcla de géneros y tonos. Sin embargo, no logra el efecto deseado; incluso los momentos musicales han perdido su encanto.
El director lleva su historia hacia un melodrama sentimental, utilizando una narrativa que resulta básica y predecible, fallando en crear situaciones que resulten creíbles.
Es una obra cruda y excepcionalmente austera. Exige mucho, pero también ofrece mucho: una absorbente meditación sobre la fe y un espectáculo visual a ratos aterrador y siempre apabullante.
Relato puro y visceral de supervivencia que, a pesar de caer en la monotonía, logra destacarse gracias al compromiso actoral de Mads Mikkelsen. Su actuación permite que 'Ártico' trascienda de ser solo una exhibición de sadismo.