No hace ningún esfuerzo por refrescar la memoria sobre lo que ocurrió en las entregas previas. Los nuevos espectadores de la saga tendrán que usar su imaginación para poder conectar la historia.
La película dura 126 minutos y durante casi 100 de ellos, el espectador se siente perdido. Es complicado involucrarse en la intriga central hasta que, al final, comienzan los disparos y la sangre salpica por doquier.
Va perdiendo fuerza debido a su repetitividad y a la falta de claridad en temas como la sobreprotección materna, el trauma y la enfermedad mental. Esto provoca una pérdida de coherencia interna que se vuelve más evidente con el tiempo.
Una mirada profunda y delicada sobre la relación de pareja, que combina elementos de ‘Secretos de un matrimonio’ con la trilogía de Linklater ‘Antes de...’. ‘Los años nuevos’ ofrece momentos de ternura, dolor y una belleza que deslumbra en cada escena.
Se limita a ofrecer una reinterpretación superficial de sus influencias, rodeándola de humor simplón y escenas de acción poco imaginativas, además de un mensaje que deja mucho que desear.
Trata de ser a la vez un thriller, un drama romántico y el estudio psicológico de un personaje necesitado de redención, resultando en un enfoque tosco y confuso.
Un gran despilfarro que carece de ideas frescas, estilo propio e ingenio. Es más adecuada para momentos de distracción, como cuando se doblan la ropa o se revisan correos electrónicos.
Red de mentiras se esfuerza por ser relevante tanto en el ámbito político como en el moral. Demuestra un conocimiento sólido sobre el espionaje, el terrorismo, la CIA y la política en Oriente Próximo, aunque no profundiza realmente en ninguno de estos temas.
Hipnótico largometraje, Delpero edifica el drama a través de elipsis narrativas que frecuentemente sitúan los eventos fuera de campo. Las consecuencias se sugieren en silencio, con una sutileza que resulta contundente.
Aquí no parece haber más intención que juguetear con las expectativas del público. Y es que eso, un juguete, es 'Like someone in love'. Uno lleno de ternura y melancolía. Pero un juguete.
Una serie de personajes dibujados de manera superficial representan una historia predecible que utiliza un humor estridente y completamente inofensivo, con el objetivo de enseñarnos sobre la relevancia de la cohesión familiar.