Agradable al paladar pero sin contenido sólido. Klapisch observa superficialmente la producción del vino, lo que nos lleva a pensar que la película podría haber sido más cautivadora si hubiera centrado su atención en este aspecto.
Fitoussi investiga el amor, el adulterio, la culpa y el castigo con una sensibilidad notable, evitando los excesos melodramáticos. Aporta una profunda carga emocional sin sacrificar un tono ligero y accesible.
Es lamentable que utilice una metáfora acuática poco original, junto con reflexiones sobre el cosmos y los quásares, que son aportadas por la tediosa narración de Guzmán.
Haynes resalta el talento de The Velvet Underground. La película tiene un ritmo constante y es magnética, seductora e intrigante, fusionando elegancia con crudeza, lo que resulta en un retrato perfecto para una banda de su calibre.
Los aficionados a los Mael no deben dejar pasar esta película. Aquellos que la vean sin conocer su música seguramente saldrán siendo nuevos admiradores.
Los momentos musicales de 'This Much I Know To Be True' evocan un concierto grandioso, contrastando con la melancolía de 'Once More Time With Feeling', y nos presenta la simbiosis creativa entre dos artistas brillantes.
Sin duda sorprende por los prejuicios que derriba y las riquezas que revela sobre su objeto de estudio aunque difícilmente disuadirá a quienes tienen claro que la jota no es para ellos.
Doueiri presenta una serie de giros melodramáticos, metáforas y un nivel de exageración que encajarían mejor en una parodia que en una obra seria como 'El insulto'.
Al tiempo que promueve valiosas reflexiones sobre el amor y la fidelidad, la película se ve opacada por una serie de escenas ridículas que resultan sorprendentes en una obra con tales pretensiones.
Dos personajes muy simples se comportan de manera inexplicable constantemente. Esto proporciona a la película numerosas ocasiones para el melodrama exagerado, las incongruencias en la narrativa y un humor no intencionado.
Una colección de trucos narrativos y estéticos. Lo más ofensivo es que los D’Innocenzo creen que el espectador no va a ser capaz de ver venir desde lejos el giro final que imponen al relato.
Repleta de diálogos ingeniosos y actuaciones auténticas, destacando la sobresaliente interpretación de Binoche. 'Copia certificada' se presenta como una joya singular: un filme ensayístico que combina sofisticación con puro disfrute.
Es lamentable que Kutcher mezcle la profundidad psicológica con una actuación exagerada. El director, por su parte, se muestra aún más errático en su enfoque.
Una película íntima y romántica que logra un balance entre la sutileza y la profundidad emocional. Derrocha un romanticismo que es tanto sobrio como contundente.