Dos personajes muy simples se comportan de manera inexplicable constantemente. Esto proporciona a la película numerosas ocasiones para el melodrama exagerado, las incongruencias en la narrativa y un humor no intencionado.
Repleta de diálogos ingeniosos y actuaciones auténticas, destacando la sobresaliente interpretación de Binoche. 'Copia certificada' se presenta como una joya singular: un filme ensayístico que combina sofisticación con puro disfrute.
Panahi desafía con maestría a sus captores. Su obra es extraordinariamente profética y se presenta como una de las más complejas de su carrera. A su sofisticación conceptual, se suma una intensa furia y un pesimismo profundo.
Hace poco más que explicarnos el racismo y el sadismo de manera poco sutil. El abundante catálogo de atrocidades que presenta sugiere que su objetivo es desgastar emocionalmente al espectador.
Esta historia de amor homosexual entre granjeros es menos épica y más austera, con un enfoque más sincero que 'Brokeback Mountain'. Lee destaca por su habilidad para retratar un paisaje magnífico.
Mungiu aborda la xenofobia, pero sin la fuerza de sus trabajos previos. La película resulta bastante sencilla, y las tramas junto con los elementos simbólicos que se añaden no la enriquecen, sino que la vuelven más confusa.
Es fascinante por sus panorámicas del paisaje y por su retrato de la vida cotidiana de los inuit, aunque resulta excesivamente simple, pues Samuel Collardey ningunea los males que afectan a esta pequeña sociedad.
Que posea más consistencia lírica que narrativa y que muestre cierta tosquedad manejando el sentimentalismo no menoscaba el poder de 'Mi vida con Carlos' como testimonio histórico y emocional.
El abundante repertorio de imágenes de archivo y las grabaciones de voz de la pareja, caracterizadas por su sinceridad, humor y momentos de profunda emoción, casi logran equilibrar la ausencia de referencias al prolongado declive del grupo.
Los aficionados a los Mael no deben dejar pasar esta película. Aquellos que la vean sin conocer su música seguramente saldrán siendo nuevos admiradores.
Sin duda sorprende por los prejuicios que derriba y las riquezas que revela sobre su objeto de estudio aunque difícilmente disuadirá a quienes tienen claro que la jota no es para ellos.
Al tiempo que promueve valiosas reflexiones sobre el amor y la fidelidad, la película se ve opacada por una serie de escenas ridículas que resultan sorprendentes en una obra con tales pretensiones.
El cineasta tailandés conserva su distintivo toque sobrenatural. No siente la necesidad de explicar sus ideas, lo que resulta irrelevante ante la belleza y el enigma que presenta en su obra.
Una colección de trucos narrativos y estéticos. Lo más ofensivo es que los D’Innocenzo creen que el espectador no va a ser capaz de ver venir desde lejos el giro final que imponen al relato.
Zafiedad con ínfulas. Cuando no busca manipularnos emocionalmente a través de la desgracia, la película utiliza diferentes trucos narrativos para hacernos creer en su propia relevancia. No consigue convencer.