La interpretación de Craig es magnífica, pero la película en sí no logra ser tan efectiva en su narrativa como lo es en sus decisiones estilísticas y recursos formales.
Una interpretación de 'Macbeth' impregnada de oscuridad y fatalismo. Aunque no supera a 'Trono de sangre' de Kurosawa, se sitúa a la par con la adaptación de Polanski, lo cual es un gran logro.
Una experiencia seductora e hipnótica que se destaca por su intrépida cinematografía, su impactante banda sonora y la cautivadora actuación de Rogowski.
Sødahl demuestra una notable destreza al permitir que las miradas y los silencios comunique con más intensidad que cualquier conversación, respaldada por interpretaciones brillantes.
Aunque la película trata sobre niños muy enfermos, Anne-Dauphine Julliand evita el melodrama y se enfoca en crear una atmósfera de optimismo y vitalidad.
La película no logra mantener su rumbo hacia el desenlace. Las acciones de los personajes se vuelven confusas y las situaciones que enfrentan se tornan poco creíbles.
Cualquiera que vea la película sin conocimientos previos sobre la vida del protagonista se quedará con la sensación de que no había razón para dedicarle tanto tiempo en pantalla.
Al tiempo que promueve valiosas reflexiones sobre el amor y la fidelidad, la película se ve opacada por una serie de escenas ridículas que resultan sorprendentes en una obra con tales pretensiones.
Zafiedad con ínfulas. Cuando no busca manipularnos emocionalmente a través de la desgracia, la película utiliza diferentes trucos narrativos para hacernos creer en su propia relevancia. No consigue convencer.
Panahi desafía con maestría a sus captores. Su obra es extraordinariamente profética y se presenta como una de las más complejas de su carrera. A su sofisticación conceptual, se suma una intensa furia y un pesimismo profundo.
Por momentos, Ly demuestra ser un narrador visual excepcional. Sin embargo, ‘Los indeseables’ se presenta como una homilía que resulta tanto simplona como confusa.
Una combinación de comedia, misterio y acción que no logra ser lo suficientemente cómica, no despierta suspenso y carece de tiroteos o persecuciones destacables.
'Dinero fácil' ofrece una narrativa cautivadora y una intensa emoción, convirtiéndola en un thriller criminal que va más allá de lo convencional. Sin embargo, el realismo tiende a desvanecerse en su tercer acto.
Poitras no busca explorar la profunda crisis de opiáceos que afecta a su país. Su enfoque se concentra únicamente en resaltar el activismo de la fotógrafa, dejando de lado cualquier perspectiva que podría presentar una opinión contraria.
Se presenta como un despliegue de estilo carente de contenido. A pesar de los esfuerzos admirables de los directores por mantenernos entretenidos, es lamentable que a menudo pierdan el rumbo.