Garrone evita tanto ofrecer respuestas sencillas a un problema sumamente complejo como intentar provocar la lágrima del espectador. Crea una epopeya trágica y aterradora, aunque en ocasiones también majestuosa.
Un alegato contra el colonialismo. Campillo captura con precisión la elocuencia de los silencios y las miradas, y la tristeza infinita que se esconde tras una foto de familia aparentemente banal.
Guédiguian demuestra nuevamente su falta de sutileza. La separación entre los personajes buenos y malos resulta excesiva. Sin embargo, la gran fortaleza de ‘Mali Twist’ radica en la empatía que logra transmitir. Se presenta como una de sus obras más sensuales.
A nivel formal, es una rareza. Se presenta como una película de guerra con un mensaje claramente antibelicista. Sin embargo, parece que la obra se enfoca más en la hagiografía que en explorar la profundidad psicológica de sus personajes.
La película se centra en personajes ficticios, sin preocuparse por ofrecer diálogos que sean realmente válidos. Reduce una situación geopolítica compleja a un simple conflicto entre valientes americanos y cobardes burócratas.
Aunque valiosa como lección de Historia, es una película frenada por su propio enfoque. Al final, su narrativa no logra convencernos de la razón por la que debe ser contada.
Desastroso relato. Es complicado encontrar una forma más efectiva de trivializar el sufrimiento de cientos de miles de personas. Penn parece más interesado en estétizar el dolor que en realmente representarlo.
El problema con 'Paradise: Love' es que dedica escaso tiempo a reflexionar sobre las cuestiones que plantea. Desde el inicio, queda claro que su único objetivo es provocar, ruborizar e incomodar al espectador.
La descripción del orgullo del colono blanco, que se encuentra profundamente arraigada en el paisaje narrativo y visual, es magistralmente encarnada por Isabelle Huppert. Su actuación es una verdadera maravilla.
La tendencia de la película a sacrificar los matices psicológicos en pos de la búsqueda de dramatismo impide que sus personalidades y sus trayectorias trasciendan los clichés del cine de iniciación juvenil.
Martin-Laval frecuentemente utiliza situaciones poco probables que añaden un toque extra de sentimentalismo y dramatismo, lo que convierte una historia ya de por sí emotiva en algo que roza el 'kitsch'.
No es más ni menos de lo que se espera del cine de Aki Kaurismäki. A estas alturas, no tiene sentido esperar un ápice de innovación de él, pero ¿qué importa? Si generalmente lo que hace lo ejecuta muy bien.
Vinterberg no aporta sorpresas narrativas ni plantea debates significativos. A pesar de un relato enérgico, revela tanto su habilidad como narrador como su falta de profundidad.
Predecible y repetitiva. Lo peor, eso sí, es el narcisismo que Cooper evidencia a medida que relega al personaje titular al segundo plano para otorgar al suyo los mejores momentos.
Suple la falta de originalidad de su diseño narrativo con su eficacia en la ejecución. Lamentablemente, en algunos momentos intenta suavizar la personalidad de Israel a través del sentimentalismo.