Si el riesgo y la diversión son dos de los elementos clave en el cine de Fesser, en "Campeones" se combinan de una manera sorprendente. Es impresionante cómo Fesser, a través de su película, logra conectar todos los aspectos entre sí.
La propuesta carece de seriedad y de un auténtico propósito de madurez, tanto en el juego como en la película. Se centra en rebatir, a través de la comedia y el enredo, la discutible afirmación de que los únicos monógamos son los católicos.
La película tiene una trascendencia limitada, ya que no pretende ser más que una serie de escenas de acción entretenidas y algunos diálogos que ofrecen un toque de frescura. Sin embargo, su enfoque se siente superficial y poco ambicioso.
Una película vitalista, emocionante, moderadamente romántica y hasta graciosa, resulta encantadora y extrovertida. Su enfoque es útil y desafía la extrema belicosidad del mundo que nos rodea, ofreciéndonos una perspectiva refrescante.
Hay tres ingredientes en esta película que la convierten en excepcional: su bien elaborado guion, la interpretación llena de matices y el insospechado talento que esparce en ella Linklater.
Película contenida en su presentación de abusos, pero muy contundente en sus implicaciones. Resulta difícil de asimilar para un espectador que posea un mínimo de sensibilidad; sin embargo, para la institución que se aborda, debe ser un verdadero dolor de estómago.
Historia de domingo por la tarde, con la peculiaridad de que está en ella Pierce Brosnan. Hay un gran respeto y buenas intenciones en esta película, que evita provocar malestares.
Se puede criticar al director por limitarse a presentar lo agónico sin ir más allá en su discurso. Sin embargo, lo que hace y dice está realzado de manera efectiva.
El trabajo de Dresen refleja de manera clara el frescor y el naturalismo de la familia turcoalemana, así como el contexto social y político que los rodea, lo que resulta en una película entrañable y encantadora que aborda un tema complejo.
Película abierta que genera una compleja dualidad en la percepción de su protagonista. Además, actúa como una crítica hacia ciertos aspectos externos y una autocrítica para aquellos dispuestos a reflexionar más allá de lo superficial.
El director aporta una profundidad intrigante al centrarse en el trío principal y en las dinámicas de amistad, amor, lealtad y deberes familiares que transforman su relación.
El director ha tomado diversos elementos de la compleja ensalada social y moral que vivimos actualmente, presentándolos en una bandeja que combina drama con toques de thriller psicológico.
Como toda película de atracos, busca un ritmo ágil y una intriga constante. Sin embargo, como producción argentina, también ofrece grandes dosis de humor y un contexto porteño enriquecedor.
El verdadero triunfo, o al menos logro, es hacer una película que conserva al tiempo lo dramático, lo cómico, lo trivial, lo profundo, lo conmovedor y eso irresistible que tiene allí a lo lejos lo patético.
No hay nada realmente apreciable o sorprendente en el ‘tema’, tan machacado, engullido y vomitado por el cine, y lo que ofrece de sustancia es la relación y el carácter de esas dos mujeres y la leve intriga (…) Puntuación: ★★ (sobre 5)
El caso es largo y extremadamente complejo. Haynes lo descompone con notable destreza narrativa, sin sucumbir a la tentación de imponer su estilo sobre los materiales, que ya son un auténtico rompecabezas de tragedias.
Con enorme sencillez, incluso con notable sensibilidad, la película indaga en lo gigante y lo diminuto, en lo colectivo (familia) y lo individual, en la tesis y su antítesis (Oriente y Occidente).
La intención del documental parece ser meramente descriptiva. Probablemente no hay falsedad en 'La Mami', sin embargo, la verdadera verdad y el drama necesitan de una mayor audacia.