Aunque es una historia convencional y contada del modo, digamos, acostumbrado, se le pueden encontrar todo ese manojillo de «cosas» dentro que hagan aconsejable y provechosa su visión al espectador.
Es cierto que se pueden señalar aspectos negativos en la película de Bayona. Sin embargo, se trata de una obra que logra un cóctel muy complicado, resultando en una experiencia absolutamente impresionante.
Todos los esfuerzos dramáticos de Huppert no logran aportar el menor sentimiento a la historia, resultando en una experiencia similar a la de un documental de sobremesa, aunque con una realización poco convencional.
Una película donde el Frears más ligero, que para muchos es tan bueno como su otro trabajo, se centra en un personaje femenino que resulta igualmente etéreo y superficial.
[Miller] enfoca su atención en la esencia de la historia. La compleja relación entre estos dos personajes, marcada por el frío, la frescura y la flema, proporciona el mejor respiro para el espectador.
Muy bien afilada en sus escenas violentas y en sus diálogos sorprendentes. Quizá 'Templario' saque un suspenso en Historia, pero también un notable en entretenimiento.
Autorretrato del asesino. La actuación de Brendemühl es la base sólida de la película, su presencia oscura y poderosa logra desentrañar el nervio de la intriga.
Frears borda un fresco magnífico de la Familia Real Británica, ofreciendo un análisis perfecto, profundo, entretenido y cuidadosamente malicioso de aquellos días.
Horas de luz ofrece un hermoso homenaje a la reinserción y al amor que trasciende las fronteras de la prisión. Además, destaca el desempeño de sus dos protagonistas.
Casi hora y media de entretenimiento con un tipo singular, extraordinario y en la cima siempre de lo polémico, y a la vez un estudio entre bromas de la censura salpicado de humor, cariño y comprensión hacia él.
En lo visual es ejemplar, hermosa y dura, y en sus intenciones es profundamente incómoda. Cristiana Dell'Anna transmite una franqueza y orgullo inigualables en su mirada.
Recorre sin mucho tino algunos de los momentos clave en la vida de Winehouse, pero apenas ofrece un relato melodramático de su vida sentimental y algunas esquirlas de su talento y sus logros.
Chavarrías ha aprovechado al máximo la escasez de elementos y pone la tilde en la ambientación, la excelente fotografía y la interpretación para que tal cantidad de historia quepa y tenga sabor con los ingredientes más que justos.