Visualmente es imbatible. La mirada del personaje es directa y algo taciturna, lo que permite una profunda conexión con su interior. Se trata de una película extensa que se experimenta como si fuera breve.
Paz Vega encarna el papel de Teresa de Ávila con gran autenticidad. Los diálogos están meticulosamente elaborados y, en varios momentos, la escritura original de Teresa realza la profundidad de la película.
Doria intenta abarcar una gran cantidad de elementos en su narración. Un enfoque que incluya menos detalles y más sugerencias podría haber elevado la obra de manera significativa.
Película rebuscada y astuta. Los personajes secundarios son un bálsamo, ya que actúan como los raíles por los que transita, en ocasiones, ese tren descarrilado que es el protagonista.
Dentelladas de un género al otro que tienen la singularidad, sí, de estar preñados ambos con la gigantesca sutileza de este director en un melodrama mesetario, toledano, y tan de interior, tal vez le falte una especia al caldo.
Aún más divertida que ‘Intocable’, y mucho más ácida, elaborada y milimétrica. El argumento resulta algo predecible, pero la construcción de personajes y los distintos matices en su relación son inmejorables.
Hay al menos media docena de momentos cumbre, y aunque se atranca la trama en esa trinchera de las películas de bodas, encuentra lo esencial para bromear con ello, y está llena de guiños al respecto.
Trata cuestiones de «clase», de sentimientos, de indignación o simplemente morales mediante la caricatura de personajes y de situaciones que resultan tan propias, entrañables y graciosas como para pasar un buen rato junto a ellas.
La trivialidad, que podría ser su cara más reprochable, es precisamente lo que le otorga a esta película su envoltorio más encantador. Una comedia amable que no oculta su dureza ni se avergüenza de sus ternuras.
Demme sabe cómo se compaginan los estilos y los géneros, sabe profundizar en el drama (el drama es francamente doloroso) sin renunciar a un soportable sentido del humor.
La historia intenta ser más de lo que realmente es, presentando un matiz de falsedad que poco logra inquietar y apenas provoca repugnancia. Aunque cuenta con un hermoso final, es necesario sobrellevar un nivel de desgana hasta alcanzarlo.
El argumento se mueve entre explosiones y crueldades, pero se disfruta con la comodidad, el entretenimiento y la visceralidad que solo el cine puede brindar.
Aquí lo que menos importa es que el relato sea un disparate, ya que ese Alien pulposo da pie a demasiados chistes «pro» como para tomar en serio la película.