Hay una buena parte de la trama, que resulta ser la mejor, sustentada en un thriller envolvente. Sin embargo, esto es rápidamente consumido por las incoherencias argumentales y los excesos irreales, lo que transforma la película en una mezcla confusa entre la cordura y la locura.
Todo es potencia visual, estilo y desconcierto. El tratamiento de la acción, la ambientación y la violencia invita a que el interés se desplace desde el sentido común al sentido especial.
Resnais convierte con absoluta maestría y delicadeza la subversión en comprensión. No es, claro, una comedia para partirse de risa, sino más bien para enroscarse en ella.
El director logra captar el tono de su profundo argumento humanista mediante una ambientación sorprendente y un personaje cautivador. Karra Elejalde ofrece un gran desempeño, destacando por su sencillez y franqueza memorables.
Comedia fresca, familiar y bienintencionada, la falta de pretensiones y alardes no le sientan mal a 'Héroes de barrio', que tiene claro su propósito: no hacerle pasar un mal rato a su espectador.
El esquema resulta funcional y atractivo, con una trama sencilla que ofrece suficientes giros y sorpresas para mantener la atención del público adecuado.
Lornegan busca y logra la máxima intensidad sin ofrecer entretenimiento, presentando una propuesta austera. Es una gran película, pero no se puede recomendar con alegría.
Hay dos tipos de cine indie americano, uno que te mira a ti y otro que quiere que lo mires tú, y «Sobran las palabras» pertenece enteramente al primer grupo.
Tanto la historia como su tratamiento del cruce sin semáforos se sienten algo gastados, pero conserva esa frescura, aunque en ocasiones se percibe forzada, que caracteriza al cine independiente estadounidense.
La historia evoluciona de manera peculiar y lo que inicialmente promete oscuridad, género y tensión, se desvía de forma intencionada hacia un melodrama superficial y una reducción a lo trivial.
Belaïche transmite de manera efectiva la pasión del personaje; sin embargo, el director no logra hacerlo con la misma fuerza, ya que exagera las dulzuras y presenta su película como un postre demasiado elaborado que, al final, no satisface del todo.
La película se presenta de manera narrativa y visual con un estilo de elegancia, aunque carece de momentos realmente impactantes. A pesar de algunos destellos de creatividad, no logra satisfacer el deseo de una experiencia cinematográfica completa.
Ceylan ha hecho de nuevo 'su' película, una obra de una precisión asombrosa en la exploración de los sentimientos de sus personajes y de una belleza visual impactante. Es una cinta extensiva, cargada de sensibilidad y una fría hermosura.
La hilarante y calamitosa vida de un rapero cuarentón que, a pesar de sus fracasos, sigue luchando por reencontrar su lugar en el mundo. La película cuenta con un excelente elenco de actores que aportan profundidad a la historia. Este relato aborda temas de gran relevancia de manera cercana, auténtica y con un toque picante.
Alarga algunos gags hasta que pierden fuerza, pero Dupieux sorprende con algo inesperado. Su forma de deshilachar lo razonable puede resultar ingeniosa y graciosa si hay un poco de voluntad por parte del espectador.
Uno está erizado mientras dura la historia, que la vive completamente dentro de Malena Alterio, pero se sale de allí con la sensación de no haberla visto o vivido desde el lado correcto.