Una trilogía incomparable a ninguna otra. Es una obra inagotable que, lamentablemente, agotó a su autor, pero que afortunadamente nunca agotará la mirada y la emoción de cualquier espectador.
Interesante, ligera y divertida fábula sobre el bien y el mal. Todo es una pura y graciosísima distorsión, y sobresale la santa esposa, una Malena Alterio espectacular.
La puesta en escena es elegante, pero el exceso de escenas con impacto visual y vísceras que chorrean crea en esta película, tan lírica y extrema, una extraña sensación de desbalance.
Comedia que consigue reunir en un solo punto toda su gracia, que no es poca: en la extremada caricatura de sus personajes. Quizá no haya que pedirle otra cosa que ligereza y risas, que es lo que ofrece con generosidad.
Excelente e indescriptible. La construcción de los personajes es espléndida, con un sentido del humor que no desvirtúa el drama. Es un deber recomendarla y casi, casi también ir rápido a verla.
La urdimbre argumental es intensa y su puesta en escena impresionante. La experiencia de ver «Parásitos» deja huella. Es una película sobresaliente, sofisticada y contundente.
Es, en el fondo, una tragedia, aunque en ningún momento de la película se sienta como tal. El arranque, que es lo mejor, lo más kafkiano y digno (...) El resto es tebeo (...) Puntuación: ★★ (sobre 5)
Grotesca comedia. Pasada media película, lo que ya era extremo y monstruoso, pierde por completo el contacto con la realidad y el común de los sentidos.
En la magnífica construcción de personajes está lo sustantivo. Una de esas películas que te dejan la impresión de que todo estaba en su sitio, incluido el espectador.
El contenido moral de la trama es el habitual, careciendo de un enfoque ético claro. Sin embargo, presenta momentos desconcertantes, especialmente en las escenas de acción, lo que la hace razonablemente entretenida.
A pesar de que la trama y su desarrollo transitan por caminos ya conocidos, se nota el esfuerzo del director por aportar profundidad al personaje interpretado por Neeson.
La puesta en escena es sencilla y se apoya en las interpretaciones de su valioso y numeroso elenco. Aunque no logra profundizar en los lugares que busca, definitivamente logra hacer sentir su presencia.
Una brillante y taimada exploración en la pólvora del halago. El duelo entre Rachel Weisz y Emma Stone, adornado de encanto, caricatura y malicia, resulta tan vistoso como la suntuosa puesta en escena.
Divertida, rompedora y semisalvaje historia de violencia, intriga y piezas de puzzle que usa los materiales de Tarantino para agruparse. Aunque es una película muy extensa, resulta tan cautivadora que es difícil apartar la vista.
Es como un film encontrado entre el terror de serie B de los años setenta, lleno de colores vistosos, imágenes confusas, música chirriante, humor de baratillo y un relato de frotarse los ojos.
Mucho humor interracial y unas dosis de intriga tremenda y fresca. La película resulta ingeniosa y socialmente polémica, ofreciendo una narrativa novedosa tanto como thriller como en el ámbito de la fantasía.
El argumento combina una lógica absurda con una creatividad desbordante, todo ello acompañado por un brillante sentido del color y una extraordinaria puesta en escena. La impresión que deja esta película es simplemente magnífica y brutal.