Trier equilibra de manera experta las diversas tramas y períodos narrativos, prestando atención a las intrigas y emociones, además de manejar con delicadeza los conflictos que surgen en cada personaje.
La combinación de simplicidad, candidez y sátira en la narrativa de Pawo Choyning crea una comedia honesta y placentera. La estructura de las tramas y los conflictos se presenta de manera sutil y acertada.
Nada excepcional. Se presenta una historia sobre personas, mujeres y familia con sus problemas. Sin embargo, se destaca la actuación de un excelente elenco femenino que logra dar vida a personajes realistas.
La narración es sutil y meticulosa, pero puede poner a prueba la paciencia del espectador, quien podría no lograr un nivel de interés suficiente para comprometerse plenamente.
Un completo “truño” aunque camuflado detrás de una historia muy emocional que se hubiera merecido un mejor empaquetado. Aquí, entre el tiempo muerto y el tiempo moribundo, uno pierde el suyo.
La planificación y la puesta en escena del trabajo rumano crean una atmósfera cargada de tensión, destacando por el uso de planos largos y repetitivos. Esto logra mantener la intriga y cautivar al espectador.
Entretenido thriller dramático que encuentra su chispa en el personaje que interpreta Laure Calamy. Marnier no tiene el mismo equipo ni la astucia de Ryan Johnson, pero logra mantener la intriga hasta el último plano.
Cualquier cosa que se ubique en la Toscana, junto a la villa protagonista, logra mantener su atractivo. Sin embargo, su trama se siente un poco estancada en una atmósfera de puro 'buen rollo'.
Interesante y habladora comedia italiana. La verdadera esencia de la película radica en la singularidad y las peculiaridades de su personaje principal, Pierfrancesco Diliberto.
Moderadamente graciosa y no excesivamente misteriosa. Hay momentos con chispa y también momentos fúnebres. Como pasatiempo, 'La Fortaleza' logra sobrellevar sus desajustes y alcanzar su conclusión.
Es un trabajo sorprendente, que empieza con evidentes síntomas de comedia fuerte y que se desliza suavemente hacia un melodrama descorazonador. La actriz Marianne Jean-Baptiste pilota con maestría sus matices.
Es una película que combina humor con un toque de drama y romance. Resulta agradable y ligera, pero se queda en lo superficial, sin ofrecer personajes que te hagan sentir un fuerte apego o aversión, ni ideas que desafíen lo evidente.
Desplechin puede buscar que comprendamos a sus personajes, pero lo que realmente logra es despojarles de su atractivo emocional. Además, resulta extraño que ni siquiera les dé la oportunidad de ser sinceros con el espectador.
El punto fuerte de la obra radica en las actuaciones de sus actrices. La Via y Hanna Ladoul crean una narrativa que permite a las tres intérpretes disfrutar y enfrentar desafíos en el escenario.
Todo aquí es encantador, pero especialmente Leia Holtwick, «la susurradora», que tanto a pie como a caballo es un espectáculo. Y no es preciso ser ni granjero ni «jockey» para disfrutar viéndola.