Se intuye que detrás de lo que nos relata Doveris hay una historia poderosa, sin embargo, las acciones y sugerencias de Florencia no logran captar ni el interés ni la curiosidad del espectador.
Extraordinaria. No es difícil encontrarse rodeado de esta película agresiva, enojosa y perturbadora; o sea, tener que defenderse de ella, pero Dolan sublima su terrible historia con elementos narrativos fabulosos.
Sorprendente ejercicio espiritual que realiza Brüggemann con esta película, de estructura rígida y contenido tan maleable que cualquier espectador, ya sea religioso, laico o de una posición intermedia, podría asimilarla cómodamente.
Un dramón cocido en la esencia de un retrato social deprimente, que destaca la belleza de Bárbara Lennie. Dado que la película no explora más allá de este enfoque, no tiene sentido buscar otras perspectivas.
Es una película dirigida a adolescentes, pero carece de profundidad. Mezcla situaciones melodramáticas que suavizan aún más una trama ya de por sí débil.
Probablemente nunca se ha hecho una película que refleje con tanta física y química el amor y lo otro entre dos mujeres, y puede que valga la frase terminada entre dos personas.
La música de '15 años y un día' es la adecuada, al igual que su atmósfera cargada de tristeza. Sin embargo, en ciertos momentos, algunos diálogos y giros de la trama resultan forzados.
De 'Moonrise Kingdom' poco se puede añadir si uno ha visto las anteriores películas de su director, pues Wes Anderson es tan fiel a sí mismo como un virus.
El único problema de la película no es entenderla, sino soportarla, porque ese hastío por la vida vacía se transmite con enorme eficacia al espectador. Un desenlace en el que el acid, el house y todo lo demás ya han hecho pleno efecto en sus creadores.
Ciudadano Zuckerberg presenta una magistral estructura narrativa que no solo enlaza diferentes periodos temporales, sino también diversas perspectivas y cuestiones morales.