La trama es sencilla de seguir, pero hay una intención en la dirección de Wenders de reiterarse, lo cual se ve contrarrestado por la esencia cautivadora que transmite la protagonista con su interpretación.
Penn combina de una manera poco original la dureza con la cursilería. No conecta adecuadamente todas sus intenciones; al menos, no lo hace sin dejar la sensación de haber presenciado estas ideas en numerosas ocasiones, algunas de ellas de manera más efectiva.
Impecable filme sobre los límites de la ayuda humanitaria en África y el papel que juegan ciertas ongs. El punto de vista de la película está tan bien logrado que se pueden apreciar sus dos anuncios.
En el territorio de la aspereza geográfica y moral, Oelhoffen construye su western con todos los ingredientes característicos. 'Lejos de los hombres' posee, en su sencillez y accesibilidad, un eco del espíritu de Hawks.
Seidl no le ahorra al espectador ningún momento escabroso ni un gramo de sordidez. Su obra dejó en el Festival de Cannes 2012 un regusto amargo, que mezcla lo escandaloso con lo asqueroso y lo intolerable con lo tolerado.
Como película de aventuras, presenta momentos realmente destacados y, sobre todo, desarrolla un personaje de cine clásico, el interpretado por DiCaprio. Es una obra muy entretenida, aunque se podría prescindir de algunas secuencias al final.
Bertolucci crea un delicado rompecabezas sobre el enamoramiento. Su cámara captura con habilidad el desarrollo de los sentimientos masculinos, reflejando el proceso químico a través de miradas y acercamientos torpes, reminiscentes de un caballo en ajedrez.
La película se construye principalmente a través de los diálogos, presentando una estructura sencilla y un estilo de cámara cotidiano. Además, cuenta con la sólida base de dos interpretaciones excepcionales.
Es un buen trabajo de Luis Oliveros, con una producción de gran calidad y una ambientación adecuada. Además, ofrece un punto de vista que evita los clichés típicos de las historias sobre la guerra civil.
Ese viaje de madre a hijo, y de hijo a madre, es lo conmovedor y bélico de la historia, siempre en ese escalofriante borde de precipicio emocional en el que se mueve la interpretación de Riseborough.
Cuesta digerir a la vez su enorme brillantez técnica y los galimatías de la letra pequeña, y cuesta también sentirse cómodo en su interior. Quizá podría decirse que es una película brillante sin brillo.
El desarrollo del argumento y de los personajes es minucioso, y las dosificaciones de animación y drama son perfectas. Todo se siente con intensidad, desde la cámara hasta las actuaciones de los actores.
La dirige Cooper, con notables recursos técnicos y con enorme sensibilidad y acierto. Tiene una primera hora excepcional y Lady Gaga se revela como una actriz sorprendente y de gran capacidad.
Un buen personaje y una buena historia son los dos mandamientos esenciales para el decálogo del buen cine, y esta película que firma Marielle Heller es absolutamente devota con el precepto.
Gus Van Sant juega hábilmente con la mezcla de tonos y tiempos, narrando la historia de manera desordenada pero comprensible, a través de un montaje divertido lleno de dibujos e ideas. Se trata de un biopic bienhumorado.
Es difícil encontrar algún indicio de verosimilitud. Es una excelente forma de narrar una historia romántica, llena de frustraciones infantiles y desengaños.
Una primera media hora impresionante y grandiosa. Se puede cuestionar tanto la pirueta final de la película como algunos pasajes o cabos sueltos. Sin embargo, esos detalles "intragables" suman a "El vuelo" y se alinean con el estilo de Zemeckis.
Anderson utiliza materiales concretos para crear un retrato abstracto. La interpretación intensa de Phoenix y la actuación excepcional de Seymour Hoffman se destacan como elementos sublimes.
Con una clara tendencia a decaer desde el inicio, lo que parecía ser un retrato moral o social se transforma sin previo aviso en un supuesto 'thriller'.