Diversión pulp morbosa y sensual, con un atractivo de cuento de hadas sensacionalista. No puedes tomarla demasiado en serio pero tampoco puedes apartar los ojos de ella.
Es ficción, pero a menudo parece un drama de la vida real que encaja con la nueva autenticidad de Adam Sandler, que ha aprendido a dejarse cada parte de sí mismo en un papel.
La actuación apasionada de Nolte nos permite ver que Pete está luchando por un ideal. Friedkin le da cierta espontaneidad dinámica a las secuencias de baloncesto.
Con su aura elegante, cruda y volátil, 'Blue Story' recuerda a las poderosas historias urbanas que poblaron el panorama cinematográfico norteamericano a principios de los 90.
Singleton muestra constantemente su enorme ambición: mezcla violencia, romance, comedia, rabia... y sí, también poesía. Sin embargo carece de la disciplina necesaria para que funcione en pantalla.
Ninguno de los machitos de 'Trespass' hace algo sorprendente, pero se ven impulsados por el miedo, la rabia y la fiebre del oro con bastante convicción.
Una porquería disparatada y estúpidamente entretenida. Consigue juntar todos los elementos de la serie excepto, quizás, la razón por la que fue popular en su tiempo.
Está repleta de momentos deliciosos, pero por muy divertida que sea la película, tiene una trama que avanza de forma bastante tosca y se alarga demasiado.
Un documental de visionado obligatorio sobre el defensor de la libertad anti-Putin que se ha convertido en la conciencia de Rusia. Cuenta la emocionante y cautivadora historia de Alexei Navalny.
Es sorprendente que haya tenido tanto éxito en los César, ya que, aunque la película es sólida, su estilo parece un punto intermedio entre la frialdad de 'Zodiac' y la confusión de 'Law & Order'.
Bryan Cranston y Annette Bening ofrecen interpretaciones sólidas como una pareja de jubilados del Medio Oeste. Sin embargo, a pesar de ser una fábula reconfortante, la historia se siente superficial y poco convincente.