Atiborrada de detalles de época e intrigas políticas, como si intentase ser una versión americana prestigiosa de 'The Last Emperor', es inteligente, está rodada con energía y es extrañamente distante
Consigue algo a la vez estratégico, ingenioso y humano: Presenta lo que le ocurrió a Milli Vanilli para que empaticemos con estos dos jóvenes que se vieron arrastrados, como vírgenes sacrificiales, a la vorágine del pop.
Tiene uno de los mejores inicios que he visto -o escuchado- en un documental musical. Ofrece una visión lo bastante íntima de quién era y es Santana fuera del escenario.