Un delicioso documental sobre el visionario de Marvel que hace que los cómics parezcan mejores que las películas. David Gelb nos acerca al proceso creativo que hizo feliz a Stan Lee.
Un retrato cautivador de Nam June Paik, el revolucionario videoartista coreano que, a finales de los 60 y en los 70, no hizo sino inventar una forma de arte.
En su segunda película como director, Cooper se arriesga y logra salir adelante, manejando un intimismo detallado que impregna cada instante de fascinación y sorpresa. Cooper y Mulligan crean un dueto inolvidable en el filme.
En algunos momentos es ligeramente conmovedora, pero la mayor parte de la película transcurre con cierta lentitud. Si los personajes, aparte de Salvatore, hubieran estado más desarrollados, habría más drama en ellos.
En la primera película que dirige solo, [Coen] no utiliza casi nada, salvo viejas interpretaciones y entrevistas televisivas, pero los combina artísticamente, sincronizándolos con sus centros de placer y con los nuestros.
David Johansen es tan carismático que parece haber superado todas las crisis. Esta película permite sumergirse en sus nostálgicas anécdotas, lo que resulta en una experiencia muy apreciada.
Un documental que sale a la luz en el momento apropiado y que es ligero y adictivo. Es estimulante ver cómo se desarrolló exactamente la historia real.
Ennio Morricone recibe el fascinante documental que se merece. La película explora la música de Morricone y también revela aspectos de su personalidad, que es a la vez seria y pícara.
Una mirada catártica al arte y a la extraordinaria vida de Tina Turner. Su historia se ha convertido en mitología, y aquí lo cuenta poderosamente con comprensión de su genio.
Hace que te des cuenta que la carga de ser una estrella pop - y la gloria de ser Billie Eilish - es atreverse a mostrar a la gente los sentimientos que creen odiar porque les aterran.