Aunque esté dirigida por una estrella de Hollywood, no es una 'fábula' indie nostálgica. Es algo más pequeño y puro: un pedazo de vida callejera hecho de momentos que logran alcanzar una realidad profunda.
Es una película cautivadora. Sin embargo, los personajes están limitados a su relación con las drogas, lo que contribuye a que la historia resulte algo seria y repetitiva.
La película logra transportarte al pasado de manera precisa. Desde el comienzo, se evidencia que Dano es un cineasta talentoso. La historia resulta ser relevante y cautivadora.
Es bastante convencional. Parece una película dirigida a adolescentes. 'Every Day' transforma su concepto para ofrecer una experiencia amable y exploratoria.
A pesar de contar con algunas escenas destacadas, diálogos mordaces y una atmósfera de desesperación intensa, la película carece de sustancia y se pierde en divagaciones; su desarrollo es débil.
Si los padres en 'Blockers' son el principal elemento cómico, las actrices que interpretan a las tres jóvenes heroínas tienen un ingenioso estilo propio. El éxito está asegurado.
La película es decepcionante. Carece de expresividad y el diálogo en 'How to Talk to Girls' es flojo y sin rumbo. Las escenas resultan confusas, parecen detenerse y pierden su capacidad de mantener el interés.
Annette Bening brilla en un drama ambientado en 1979 del director de 'Beginners', pero a pesar de sus muchas buenas escenas, la película carece de propósito.
Una visión a lo cómic de cómo Internet se ha convertido en una arena de gladiadores del voyeurismo. Pero la película, como el juego del que trata, cuesta dejar de verla, incluso cuando sabes que está jugando contigo.
Viendo 'The Bling Ring', se invita al público a comprender los impulsos de estas jóvenes ladronas, incluso cuando Coppola se mantiene completamente al margen de su locura y las ve por lo que son.
Esta comedia de aventuras de verano tiene un tono bastante sintético, sin embargo, consigue mostrarnos la primera heroína del cine que es sencilla y que va muy perdida, de una manera incondicional.
Ambientada en el mundo bohemio de los veinteañeros, esperaba otra película del estilo 'mumblecore', pero supera esas expectativas: es más fresca, profunda y misteriosa. Por primera vez, la auténtica esencia del estilo de Swanberg lleva a una reflexión que va más allá de la juventud.
Presenta los habituales dilemas del cine juvenil, los cuales cobran vida gracias a su entusiástico reparto y a sus vibrantes números musicales, que Ortega captura con un dinamismo electrizante.