Dice mucho de lo bajo que han caído las películas de adolescentes que Ashley (Jodi Lyn O’Keefe), la fanática de la moda que ve a los de su alrededor como inferiores, es la persona más interesante en pantalla.
Como siempre, el tempo cómico de Cher es intachable, pero la chabacanería agresiva a lo drag queen de 'Mermaids' engulle su sentimiento como intérprete.
Podrás decir que es sensiblera, simplista y que se ha hecho de forma mecánica, y tendrías razón, pero a su manera obvia y poco original esta chapuza tiene algo de humanidad.
Es una película reconfortante, de acuerdo, pero aun con todo su atractivo, es irritantemente santurrona. Un 'Guess Who's Coming to Dinner' para la corrección cultural de los 90.
Hay momentos en los que la película logra absorbernos. Sin embargo, el estilo de Wenders parece no encajar con los ritmos de la época en la que se desarrolla.