Un film extraordinario, maduro, con un gran guión que apuesta todo a la imagen al carecer de diálogos y dedicarse a mostrar (...) gana con los revisionados.
Una de las mejores piezas de animación que se han realizado nunca. Triste y demoledor, Mark Osborne logra presentar su trabajo más personal, valiente y poético en solo seis minutos que enriquecen y perduran.
El viejo molino demuestra que la animación puede trascender como un simple entretenimiento infantil, emergiendo como un verdadero medio de expresión artística. Es un cortometraje excepcional que ya tiene un lugar en la historia del arte.
Un filme irregular, lejos de ser perfecto, pero que es tan puro y firme en sus convicciones que sólo queda levantarse y aplaudir a sus responsables por llevar las cosas tan lejos como lo hacen. No os la perdáis.
Un film tan falto de alma y energía que sorprende -para mal- por desaprovechar unos medios por encima de lo habitual. Akin funcionaba mucho mejor a distancias cortas, con un cine más centrado.
Un trabajo de amor a Lovecraft que recupera el tono del cine fantástico de los años 50, replicando en momentos aislados su encanto. Sin embargo, queda como un buen intento.
Una suerte de recuerdos que muestran situaciones sin una intención puramente narrativa, apelando a la nostalgia a través de un sentido de lo estético por encima de la media.
Desborda imaginación, es colorido y visualmente atractivo. El trabajo realizado, siendo una pieza individual, podría fácilmente ser confundido con el de un gran estudio.
Sin ser arte y ensayo, ni cayendo en los atajos del cine de multisalas, encuentra un equilibrio perfecto entre ser fiel a su autor y al mismo tiempo rendir tributo al clásico original. Necesitamos más remakes así.
Una historia intensa, oscura y profundamente inquietante. No es que éste sea el futuro de la narración interactiva; es que, desde ya, es su presente inmediato.
En cierta medida, una versión a escala de la veracidad que arrojan las películas de la trilogía 'Antes del...' de Richard Linklater cumple sobradamente con aquello que se propone.
Un excelente ejercicio de intriga bien calculada. Un estudio de personajes metódico y ejecutado con una precisión admirable, ofreciendo dos impresionantes interpretaciones principales.
Salvaje y extremadamente violenta, esta obra presenta un humor negro tan profundo como un pozo de petróleo. Se trata de una moderna reinterpretación de Bonnie & Clyde que abraza la cultura pop, dejando a nadie sin ser tocado.