Si bien hay personajes adultos estereotipados, el “mensaje” es claro, la realización es potente y todo se constituye en un alegato que lleva a pensar sobre la condición humana y los abusos.
Se ve bien y en algunos momentos resulta entretenida; sin embargo, le falta ese toque especial que la haría verdaderamente memorable, similar al sabor de una torta Rogel recién horneada.
El duelo interpretativo entre Jonathan Pryce y Anthony Hopkins, como Francisco y Benedicto XVI, ofrece los mejores momentos del filme, que se enfoca especialmente en la figura del argentino Jorge Bergoglio.
Dolan, en comparación con sus trabajos previos, exhibe una mayor madurez. A pesar de su habitual inclinación por el montaje frenético y los extensos diálogos, en esta ocasión opta por un enfoque más contenido.
Los razonamientos presentados en los diálogos, especialmente en las discusiones, están excepcionalmente bien elaborados y resultan realmente placenteros de escuchar, lo que convierte a 'Alicia y el alcalde' en una película muy cautivadora.
Es superior a su predecesora. Muschietti construye un relato sin fisuras, pese a la extensión, y ha creado cada escena como un eslabón de una cadena en la que el suspenso, el temor, el horror y hasta el humor negro se concatenan y -si cabe- divierten.
Al no ser una película condescendiente con sus personajes, 'El Gordo y el Flaco' se aleja de lo habitual. Además, presenta momentos emotivos que están bien equilibrados.
La gracia, o las ocurrencias no son del tipo de las comedias blandas, por lo que también 'Mi obra maestra' es un desafío superado por el actor. Brandoni da cabal, perfectamente en ese personaje que destila malhumor, petulancia e ironías.
Bellísima suerte de secuela. Todo lo que un oso de peluche puede ofrecer está presente aquí. No es necesario ser un fanático del clásico de Disney para sentirse cautivado.
Mucho de lo que se cuenta parece forzado. Como si se necesitara dar profundidad a los protagonistas, y como si el director sintiera que el acto en cuestión, por sí solo, requería de más elementos.
Es una fábula contemporánea, un filme que combina elementos de magia y un llamado de atención sobre las corporaciones alimenticias. También se presenta como una comedia y un thriller, todo en menos de dos horas.