Ricardo Darín muestra una admirable versatilidad, permitiendo que los diversos estados emocionales que experimenta Julián resuenen profundamente en el espectador.
La película es tan políticamente correcta como incorrecta. Se ríe de lo que se recomendaría no hacer bromas, y toma en solfa o pone en el tapete los prejuicios ante una discapacidad.
'Plan perfecto' se muestra como una película diferente y transgresora desde sus primeras escenas, aunque al final se asemeja a otras comedias románticas.
Phillips sabe del tema. La película no se basa en una sucesión interminable de chistes, sino en la creación de situaciones cómicas que hacen que la trama sea realmente divertida.
Al margen de algunos baches narrativos -la extensión de dos o tres escenas de manera innecesaria- 'London River' conmueve, a veces, y logra que Elisabeth y Ousmane se ganen la em patía del espectador.
Gabriela David ha logrado ofrecer una nueva perspectiva en su guión, evitando en todo momento caer en la condescendencia o en el subrayado de sus personajes.
Existen chistes que seguramente ya conoces, así como situaciones que reflejan cómo adaptarse a los niños en momentos en los que no están presentes, las cuales te resultarán familiares.
Hay escenas que permiten a quien ve esta pequeña maravilla completar los puntos suspensivos o proyectar sus propias vivencias en esas situaciones. Solo algunas películas de gran calidad logran hacer esto.
No es T'elma, la unicornia un gran filme musical. Ni pretende serlo. Las canciones son pop y fácilmente olvidables. La atención se ha centrado en la construcción de valores y ética. De eso se trata la vida y esta película.
La película presenta efectos especiales de calidad y momentos impactantes en el sonido, pero la historia pierde fuerza a medida que avanza. Además, su duración es excesiva.