Lo mejor es disfrutar la experiencia en familia o con amigos. De esta manera, uno elige una opción y el otro, otra, lo que permite que la interacción no se limite solo a la pantalla. Es como un juego que ofrece entretenimiento y resulta apto para ver con los más pequeños.
Divertida, aunque es más sencilla que otras obras maestras de Aardman. La nueva aventura de Shaun está hecha para ser disfrutada en familia y permite dejarse llevar por su encanto.
La telenovela fusiona el drama con el cine catástrofe. Aronofsky intenta combinar lo artístico y sus interrogantes existenciales con el espectáculo y lo grandilocuente.
La película ofrece un amplio sentido del humor, mayormente visual, con situaciones cómicas como caídas y golpes, que logran divertir a los más jóvenes.
Ted es una comedia totalmente políticamente incorrecta, tal como se podía anticipar de McFarlane, quien en el ámbito cinematográfico no se impuso límites.
El sentimentalismo aflora allí, en la medida justa y no llega a derramarse. La manipulación de esos momentos lacrimógenos está tan bien realizada en el guión que nos olvidamos de esa maniobra.
Las carencias del filme se notan desde el lado de la reiteración. Porque si la primera mitad del relato puede seguirse con mediana atención, cuando todo tiende a repetirse, no hay Gyllenhaal que alcance.
Es un muy buen filme, acotado a pocos personajes, con una trama que no se complejiza, sino que se abre y desarrolla para entender aquello del título en castellano, diálogos simples y estrictamente necesarios.
Polanski no tomó riesgos en el aspecto formal y se apoyó en su habitual director de fotografía, Pawel Edelman, así como en la música compuesta por Alexandre Desplat. Sin embargo, lo que más destacó fue su apuesta por un elenco sólido.
Aunque desbalanceada, la historia capta la atención en sus momentos humorísticos más logrados. Es una crónica de superación, pero también muestra bajezas, como escupir hacia arriba sin usar un recipiente.
El relato presenta elementos característicos de cualquier obra de Cronenberg: el sexo, las dinámicas de poder, el abuso, y la compleja mezcla de amor y odio. Además, al profundizar en la trama, surgen temas como el doble y la búsqueda de identidad.
Es más que una remake. Sanguinaria, muestra la mutilación, las heridas y el horror que enfrentan los soldados, así como su desesperación y solidaridad. El director crea una suerte de parábola.