Las actuaciones son lo mejor del filme, que se ve con simpatía, y que sin ser una obra redonda cumple con el propósito de entretener, con giros en la trama y sí, la presencia de sus estrellas.
El complot, tanto aquí como en 'Asesinato...', está bien aceitado. Y los manierismos de Poirot son toda una delicia. Compro más a Branagh como el protagonista que como el director, porque la película se deja ver, sí, las dos horas y minutos pasan volando.
Jordan y William Monahan adaptaron la novela de John Banville, que trata una variedad de temas. Aunque la película no profundiza en ellos y solo los toca superficialmente, no es tan mala como la han calificado algunos críticos estadounidenses, que la han descalificado cruelmente.
'Mank' explora la integridad en una industria que ha demostrado ser poco ética. Puede que sea más apreciada por cinéfilos, pero también tiene el mérito de atraer a nuevos espectadores hacia la fascinación por el proceso de creación cinematográfica. Me inclino por esta segunda opción.
Entre la nostalgia y la tragedia que se percibe de inmediato, junto a un inicio muy prometedor, quizás le falte un poco más de química entre Pattinson y Witherspoon.
El discurso del rey presenta una calidad tan impecable que, en ciertos momentos, se puede notar que estamos ante una pantalla y se aprecian algunas costuras. Sin embargo, es un trabajo digno de un orfebre.
De ritmo implacable, que hace que no se noten las tres horas que dura, 'Oppenheimer' es un espécimen raro del Hollywood actual, el que seguramente le llenará de candidaturas al Oscar.
Dibujada a mano por humanos y no por computadoras, la película se ha dicho que combina algunos hechos de la propia infancia de Miyazaki, un cineasta que si en verdad se retira, lo ha hecho con un canto de cisne. Enredado, perturbador y fascinante.
Es tan entretenida como en algunos momentos ridícula. Mangold le aporta energía, sin embargo, no consigue crear una película con el carácter personal que tenían las tres primeras, que llevaban la firma distintiva de Spielberg.
Es probable que Matthijs van Heijningen Jr. no haya contado con un presupuesto como el del director de 'Tenet', pero bien que supo aprovechar cada euro.
Es una película desprejuiciada, con un “mensaje” a favor de la vida, una comedia provocativa, que busca precisamente eso. Descolocar al espectador, y bien que lo hace.
Wright se muestra más patriótico que Spielberg en 'The Post', lo cual es significativo. La película es buena y, por supuesto, se ve favorecida por la nominación al Oscar.