Tal vez la anunciada por el propio realizador como su despedida del cine animado, sea su obra menos fantasiosa. Lo que siempre logra Hayao Miyazaki va más allá de sus trazos reconocibles y su animación.
Las actuaciones son lo mejor del filme, que se ve con simpatía, y que sin ser una obra redonda cumple con el propósito de entretener, con giros en la trama y sí, la presencia de sus estrellas.
El complot, tanto aquí como en 'Asesinato...', está bien aceitado. Y los manierismos de Poirot son toda una delicia. Compro más a Branagh como el protagonista que como el director, porque la película se deja ver, sí, las dos horas y minutos pasan volando.
Jordan y William Monahan adaptaron la novela de John Banville, que trata una variedad de temas. Aunque la película no profundiza en ellos y solo los toca superficialmente, no es tan mala como la han calificado algunos críticos estadounidenses, que la han descalificado cruelmente.
'Mank' explora la integridad en una industria que ha demostrado ser poco ética. Puede que sea más apreciada por cinéfilos, pero también tiene el mérito de atraer a nuevos espectadores hacia la fascinación por el proceso de creación cinematográfica. Me inclino por esta segunda opción.
La película presenta múltiples elementos que rememoran el cine clásico, no solo el de compañeros o policías. Costner y Harrelson logran mantener el hilo narrativo gracias a su constante presencia en pantalla.
El director Simon Curtis se enfoca en Maria, y hace un gran trabajo al hacerlo, no solo porque es el personaje más interesante, sino porque Helen Mirren lo interpreta de manera profunda y auténtica.
Entre la nostalgia y la tragedia que se percibe de inmediato, junto a un inicio muy prometedor, quizás le falte un poco más de química entre Pattinson y Witherspoon.
El discurso del rey presenta una calidad tan impecable que, en ciertos momentos, se puede notar que estamos ante una pantalla y se aprecian algunas costuras. Sin embargo, es un trabajo digno de un orfebre.
De ritmo implacable, que hace que no se noten las tres horas que dura, 'Oppenheimer' es un espécimen raro del Hollywood actual, el que seguramente le llenará de candidaturas al Oscar.
Dibujada a mano por humanos y no por computadoras, la película se ha dicho que combina algunos hechos de la propia infancia de Miyazaki, un cineasta que si en verdad se retira, lo ha hecho con un canto de cisne. Enredado, perturbador y fascinante.