Los hermanos Coen ven las flaquezas de la gente y las explicitan, pero no en términos de parodia. Las agrandan, les dan una magnitud casi en Panavision.
Puenzo presenta una representación convincente y auténtica de los protagonistas. La cineasta ofrece su trabajo más pulido hasta la fecha, que, de alguna manera, se adentra en una narración más tradicional en comparación con sus proyectos previos.
Con escenas de lucha que son tanto espectaculares como rutinarias, y ambientada en la Guerra Fría, es incierto si esta temática logrará captar el interés de las nuevas generaciones.
La biopic oficial, producida por familiares del músico y Brad Pitt, defrauda. El problema radica en que el guion no logra aprovechar al máximo la historia. Hay demasiadas palabras vacías, discursos y frases clichédas. Afortunadamente, la música logra rescatar la experiencia.
El principal inconveniente de 'La sociedad de la nieve' es su duración. Con dos horas y media de metraje, una edición más ágil podría haber reducido su tiempo y facilitado una proyección más amena.
Cuando hay un personaje como Paul Giamatti, que se revela a través de cada escena, mostrando un desarrollo que trasciende la primera impresión, estamos ante un gran intérprete, un excelente realizador y una película que realmente nos cautiva.
La película tiene una hechura impecable. Lorenz es un narrador clásico, lo que hace que En tierra de santos y pecadores se presente sin ningún dislate, ofreciendo una historia de redención tanto de un lado como del otro.
La película se distingue por su capacidad de escapar de la típica fórmula de Disney, apartándose incluso de la historia que le da origen. Gillespie aporta un tono más sombrío y misterioso, logrando que la Cruella interpretada por Stone tenga una personalidad y una presencia únicas.
Veiroj no es codicioso y eso beneficia al filme, porque elige mantener el relato en su tono, y en ese camino sinuoso de Brause, el director sabe bien cómo llegar al destino.