Lo cierto es que la película presenta momentos sin intensidad, con un guión que avanza muy lentamente. Debería haberse ajustado más el ritmo y haber dado mayor energía a las escenas que realmente lo necesitaban.
Sin ampulosidad, con maestría visual y escasos diálogos, Nolan logra tal vez su mejor película. Tal vez no sea una obra maestra, pero sí una tremenda obra cinematográfica.
Tal vez otro sería el resultado si Molly no estuviera interpretada por Jessica Chastain. La actriz es el filme en sí mismo. Se carga toda la película sobre sus hombros y demuestra que no importa que los personajes masculinos que la rodeen sean fuertes.
La película tiene un click cuando resta media hora de metraje, en el que, por más que se base en una historia verídica, lo que sucede suena a desmedido y resta verosimilitud.
Aquellos que busquen la grandilocuencia de 'La Pasión de Cristo' difícilmente la hallen. Pero está nueva campanada, después de haber oído tantas sonando con el mismo tono, es bienvenida.
Una obra que obliga a reflexionar constantemente, y que seguramente es aún hoy más provocadora -no provocativa- que 'La Pasión de Cristo' (2004) de Mel Gibson.
Blomkamp logra que las escenas de carrera transmitan lo que deben: vértigo, adrenalina, choques y adelantamientos. Sin embargo, la duración parece jugar en contra, ya que cuando uno siente que la película está por terminar, queda todavía una hora más.
Por suerte Scott está allí, para que en las escenas de acción, de batalla y de combate cuerpo a cuerpo haya vigor, fiereza (...) Pocos realizadores, y a sus 83 años, filman como él.
El resultado es un buen filme, que mantiene la tensión, pero, la verdad, no hacía falta ese subtitulado al inicio, porque altera en cierta manera la predisposición del espectador.
Scafaria construye una película que se mueve entre la denuncia, la comedia negra y el drama, buscando generar empatía en el espectador hacia las protagonistas. No las presenta como víctimas. A lo largo de la historia, vemos a López en una interpretación como nunca la habíamos visto antes en el cine.
No es mucho más que una película sobre terroristas y rehenes, pero tiene ritmo, y al menos se aleja de algunos lugares comunes del subgénero, sin héroes envalentonados e invencibles.