Aquellos que busquen la grandilocuencia de 'La Pasión de Cristo' difícilmente la hallen. Pero está nueva campanada, después de haber oído tantas sonando con el mismo tono, es bienvenida.
Una obra que obliga a reflexionar constantemente, y que seguramente es aún hoy más provocadora -no provocativa- que 'La Pasión de Cristo' (2004) de Mel Gibson.
Meryl Streep brilla en su interpretación, presentando un personaje que supera las expectativas que tiene de sí mismo. Incluso en los momentos en que canta desafinadamente, su actuación es notable. Bravo por ella.
No hay personajes secundarios que ayuden a entender o resaltar la figura del protagonista. Esto lleva al actor de 'Joker' a utilizar frases o mostrar actitudes que, en lugar de enriquecer, empobrecen la perspectiva del artista sobre el personaje.
Parece muy probable que Cooper sea reconocido en la temporada de premios, al igual que Mulligan. Su entrega actoral es completa y su parecido físico es impresionante.
A quienes admiran a Piazzolla les encantará apreciar su arte en fragmentos y escuchar sus pensamientos a través de su propia voz. Para aquellos que aún no lo conocen, este documental servirá como una guía para entender su legado.
Quizá este trabajo documental no tenga la rigurosidad de 'La sal de la Tierra' ni la espontaneidad de 'Buena Vista Social Club', pero ayuda a acercarse a la figura del Papa.
Dafoe revela cada matiz emocional del artista en una interpretación intensa. El filme brilla especialmente al retratar la locura impulsada por la búsqueda de inspiración, más que el desasosiego que parece apoderarse del personaje.
La tensión interna en el encuadre, junto con la música de Benjamin Wallfisch, que nunca resulta estridente, crea una atmósfera envolvente. A veces, incluso la ausencia de notas musicales potencia la experiencia, permitiendo un seguimiento más sutil del filme sin sobresaltos.
Por suerte Scott está allí, para que en las escenas de acción, de batalla y de combate cuerpo a cuerpo haya vigor, fiereza (...) Pocos realizadores, y a sus 83 años, filman como él.
Lo cierto es que la película presenta momentos sin intensidad, con un guión que avanza muy lentamente. Debería haberse ajustado más el ritmo y haber dado mayor energía a las escenas que realmente lo necesitaban.
Sin ampulosidad, con maestría visual y escasos diálogos, Nolan logra tal vez su mejor película. Tal vez no sea una obra maestra, pero sí una tremenda obra cinematográfica.
Un punto débil es que el guión no explora a fondo la relación entre Laurel y Stacie, lo que hace que esa trama quede rezagada en comparación con las demás.
Reconstrucción necesaria de una historia increíble, con imágenes maravillosas del desierto de Atacama, con la recreación impecable del rescate en la mina, (...). Emoción y belleza pese a las trivialidades.
La película ofrece sustos efectivos y mantiene una tensión constante. A pesar de que recurre a clichés, estos se presentan con un toque de complicidad que resulta interesante.