Rara, pero no extravagante, compleja y para nada complaciente, 'Crimes of the Future' nos deja peor que como entramos al cine. La indiferencia no es posible.
Típica película del nuevo Disney, que incluye aventuras, acción, violencia y humor. 'El aprendiz de brujo' necesitaba más magia y menos barullo, pero nadie puede negarle a Turteltaub destreza a la hora de amalgamar los ingredientes.
Ciencia ficción que recuerda en gran medida al primer Terminator, con intensos tiroteos y un mar de muertos. La violencia es extrema y se siente una profunda sed de venganza, acompañada de sacrificios y un notable duelo interpretativo entre Gordon-Levitt y Willis.
Hay dos aspectos que sorprenden, aunque no esperen quedar boquiabiertos. Uno es la postura moral respecto al secuestro. El otro es el desenlace. La película estaba funcionando bien, pero esos momentos finales la desaceleran.
Todo lo que narra 'El arma del engaño' es verídico, lo que resulta sorprendente. La dirección de Madden se enfoca casi exclusivamente en los interiores de Londres. La película explora una guerra diferente, la que se libra entre espías y también las tensiones internas entre los propios ingleses.
No es mucho más que una película sobre terroristas y rehenes, pero tiene ritmo, y al menos se aleja de algunos lugares comunes del subgénero, sin héroes envalentonados e invencibles.
Un punto débil es que el guión no explora a fondo la relación entre Laurel y Stacie, lo que hace que esa trama quede rezagada en comparación con las demás.
Reconstrucción necesaria de una historia increíble, con imágenes maravillosas del desierto de Atacama, con la recreación impecable del rescate en la mina, (...). Emoción y belleza pese a las trivialidades.