Es un retrato hiperrealista, con lo social, lo cultural y lo gastronómico en un mismo plato con el asado. En síntesis, un buen pedazo de carne donde hincar el diente.
La agilidad de los diálogos es también esencial para que el desarrollo del filme no sienta en ningún instante que se estanque, sino que vaya sumando, agregando capas y problemas.
Mungiu es un maestro en su capacidad para reflejar la condición de una sociedad tanto desde una perspectiva externa como desde el interior de los personajes.
Es la combinación de la comedia y el thriller, del humor zafado y de los enredos. 'Noche de juegos' tiene detrás de cámaras a profesionales entrenados en el tema y un elenco que juega específicamente a lo que le piden.
La película, además de dirigirse a los aficionados de los músicos, se enfoca especialmente en aquellos espectadores que disfrutan del cine gore, donde las muertes son tan exageradas que generan más risas que asombro.
En ciertos momentos, durante la proyección, es difícil determinar si la película es demasiado oscura para los niños o algo trivial para los adultos que los acompañan. Sin embargo, hay algunos gags efectivos, en su mayoría de estilo slapstick.
El nuevo bodrio de Adam Sandler es difícil de justificar. Si eres un incondicional del actor, tal vez le encuentres algún perdón, pero si no es tu favorito, sería mejor no invertir los 102 minutos que dura esta película.
Hay bastante de humor negro en el filme, una agudeza en las ocurrencias, que permiten soslayar algunos momentos en los que la trama roza la sensiblería más pura. El ritmo no decae, y la iluminación es natural, como todo lo que sucede en la película.
La película es desigual, comenzando con gran fuerza y descendiendo hacia el final. Östlund demuestra ser un excelente dialoguista, logrando exasperar los ánimos de la audiencia, y ciertamente lo logra.
Con los cambios implementados en la adaptación, 'Cuesta abajo' se queda muy corta. A pesar de contar con Julia Louis-Dreyfus en el reparto, el personaje interpretado por Ferrell no experimenta ningún crecimiento. Carece de evolución y se mantiene en una línea constante.
Más de una sorpresa se llevarán los admiradores de Diego Peretti. Todas agradables, por cierto. Es una comedia con elementos de thriller y dramatismo que no se debe dejar pasar en la actual cartelera del cine argentino.
Es un filme sobre el Holocausto, sí, pero desde una perspectiva distinta. No es que se minimice o empequeñece el drama o el sentido del filme, sino que a través de ciertos momentos como de relax se permite aflojar las tensiones.