Alex de la Iglesia se manifiesta en su mejor estilo; como en sus películas más destacadas, 'Las brujas' se presenta como una obra desprejuiciada, anárquica, envolvente e intensa.
Típica película del nuevo Disney, que incluye aventuras, acción, violencia y humor. 'El aprendiz de brujo' necesitaba más magia y menos barullo, pero nadie puede negarle a Turteltaub destreza a la hora de amalgamar los ingredientes.
Ciencia ficción que recuerda en gran medida al primer Terminator, con intensos tiroteos y un mar de muertos. La violencia es extrema y se siente una profunda sed de venganza, acompañada de sacrificios y un notable duelo interpretativo entre Gordon-Levitt y Willis.
Las persecuciones automovilísticas están impecablemente filmadas, las peleas son impactantes y la química entre los tres protagonistas se siente auténtica.
Esta comedia negra no teme a nada, incluso a romper con lo políticamente correcto. Sin embargo, no ofrece nada nuevo al ya explorado género de los compinches de acción que abundaron en los años ’80 y ’90.
Es una película que explora la hombría y la hermandad en un Estados Unidos que enfrenta una crisis social y económica. Los mensajes son evidentes, tanto en el guión como en la cinematografía. Aquellos que deseen comprender, deben hacerlo.
Es un thriller, pero también comedia. Y si se quiere hilar más fino, un drama sobre un hombre solitario enmarcado en una sociedad rural, empequeñecida y –él- sin futuro aparente.
La película presenta gráficos impactantes y muestra el compromiso de los entrevistados. Su objetivo es concienciar sobre el tema, y aunque el tono del actor es a veces excesivamente didáctico, la gravedad del asunto nos permite dejar de lado cualquier tipo de prejuicio.
La poesía que emana de las imágenes, las ventanas que deja abiertas a la imaginación le dan una bocanada de aire fresquísimo al anquilosado y atrofiado cine estadounidense al que nos vamos acostumbrando.
Para que el filme tome el rumbo correcto, es fundamental que exista camaradería entre los mosqueteros y D'Artagnan, algo que se logra reflejar en pantalla.
Hay algo evidente en el cine de Scott, y en particular en los relatos históricos que filma: los enfrentamientos cuerpo a cuerpo, con armas filosas, no tienen parangón alguno con las guerras del siglo XXI.
Auspicioso debut de Samuel Bodin. Aunque no aporta nada nuevo, 'Toc Toc Toc' consigue ofrecer varios momentos de terror efectivo. Sin embargo, el desenlace resulta predecible y menos satisfactorio en comparación con lo que se había desarrollado en menos de una hora y media.
Ni asusta tanto ni divierte mucho. El problema aquí es que ni el guion presenta situaciones o diálogos ingeniosos, ni los protagonistas poseen el talento necesario para la comedia.
Es entretenida, a los cinco minutos de terminada uno se olvida de todo, no es que tenga escenas memorables. Los fans seguramente la disfrutarán apelando a su memoria emotiva.