El filme atrapa desde el desconcierto inicial, ya que presenta numerosos personajes y sumerge al espectador en el núcleo familiar sin ofrecer presentaciones. A medida que avanza, se establece una conexión que permite sentir a esos personajes como parientes en común.
Es una profunda exploración de las relaciones humanas, donde cada individuo asume un papel específico. Se observa cómo se manejan las dinámicas cuando el hastío se convierte en el factor predominante, dejando de lado tanto la sensibilidad artística como la lógica.
Los últimos 5 minutos son los mejores que haya rodado Payne en toda su carrera. Probablemente Nebraska no gane ninguno de sus seis Oscar a los que está nominada, pero se los merece todos.
La película es desigual, comenzando con gran fuerza y descendiendo hacia el final. Östlund demuestra ser un excelente dialoguista, logrando exasperar los ánimos de la audiencia, y ciertamente lo logra.
Gran adaptación de una novela de Eduardo Sacheri, con un elenco que impresiona por parejo y talentoso. 'La odisea de los giles' tiene todo para ser el éxito del año del cine argentino.
Más de una sorpresa se llevarán los admiradores de Diego Peretti. Todas agradables, por cierto. Es una comedia con elementos de thriller y dramatismo que no se debe dejar pasar en la actual cartelera del cine argentino.
Es un filme sobre el Holocausto, sí, pero desde una perspectiva distinta. No es que se minimice o empequeñece el drama o el sentido del filme, sino que a través de ciertos momentos como de relax se permite aflojar las tensiones.
Kaurismäki es un maestro del humor sutil, quien sorprende con situaciones inesperadas y movimientos impredecibles de los personajes. Su manejo del ritmo interno es excepcional y poco frecuente en el cine contemporáneo.
Lo que presenta Tognazzi es tan insípido que al llegar al desenlace, uno ya no se interesa por lo que Federica, su personaje, decida hacer con su vida. Esto no es un buen indicio.
Her no es una película sobre un loco que se enamora de una computadora. Habla de cómo cambiamos, nos relacionamos, sufrimos, deseamos, y volvemos a empezar.
Es magnífica, y nos quedamos cortos. (...) 'Blue Jasmine' no parece, desde la historia, una típica película de Woody, aunque el entramado sea de lo más allenesco posible.
Agosto, además de tener en su trama tantos elementos sobre el derrumbe de una familia que dejan al espectador entre groggy y exhausto, es el tipo de pieza que se basa en las actuaciones.
Es la historia de dos perdedores, contada en tono de comedia ácida y romántica, con diálogos que promueven la risa, pero que están afilados como para herir a cualquiera.