En ciertos momentos, durante la proyección, es difícil determinar si la película es demasiado oscura para los niños o algo trivial para los adultos que los acompañan. Sin embargo, hay algunos gags efectivos, en su mayoría de estilo slapstick.
Un punto débil es que el guión no explora a fondo la relación entre Laurel y Stacie, lo que hace que esa trama quede rezagada en comparación con las demás.
Reconstrucción necesaria de una historia increíble, con imágenes maravillosas del desierto de Atacama, con la recreación impecable del rescate en la mina, (...). Emoción y belleza pese a las trivialidades.
No hay personajes secundarios que ayuden a entender o resaltar la figura del protagonista. Esto lleva al actor de 'Joker' a utilizar frases o mostrar actitudes que, en lugar de enriquecer, empobrecen la perspectiva del artista sobre el personaje.
Un musical que destaca por sus buenas intenciones y su mensaje optimista, aunque algunas frases, al ser escuchadas fuera de contexto, pueden sonar un tanto cursis o pretenciosas. Lo más destacado de la ópera prima de Michael Gracey se encuentra en los primeros minutos.
Uno ya está avisado cuando ve documentales producidos por el mismo personaje que será retratado. Es la historia oficial, la versión aprobada. Con 'Gaga: Five Foot Two' no sólo ocurre eso, sino que la diva muestra sin tapujos sus divismos, sus aires, qué tan pagada de sí misma es.
La tensión es constante, hay algo entre la perversión, el deseo y el placer que se conjugan como un combo explosivo, todo lo que es muy bien orientado por la realizadora.
Alex de la Iglesia se manifiesta en su mejor estilo; como en sus películas más destacadas, 'Las brujas' se presenta como una obra desprejuiciada, anárquica, envolvente e intensa.
La película de Nicole Holofcener podía caer en uno o varios de los clisés de la comedia romántica adulta, pero los evade de a uno en fila. Narrada con una naturalidad asombrosa para lo que suele ser la pacatería pasteurizada hollywoodense.
'Blue Ruin' tensa los nervios. La brutalidad de ciertas escenas y la crueldad se entrelazan con momentos de humor negro que aportan un equilibrio perfecto. Este film se presenta como una propuesta destacada dentro del género, emanando del mejor cine independiente estadounidense.
La historia es tan alocada y aceitada que permite todo tipo de dislates, soportados por la lógica gilliamista: suelta tu imaginación, y si no logras tu própsito, al menos lo habrás disfrutado.
Las coreografías de las peleas y persecuciones son lo más destacado. Los gags son el soporte de escenas impresionantes, mientras se destruyen autos a una velocidad que supera la verosimilitud.
La agilidad de los diálogos es también esencial para que el desarrollo del filme no sienta en ningún instante que se estanque, sino que vaya sumando, agregando capas y problemas.