Bárbara Lennie es el alma de la película, aportando tanto su rostro como su cuerpo. Su actuación es imponente y conmovedora, ofreciendo una entrega que resuena profundamente gracias a su naturalidad.
Murga sabe filmar con talento, elegancia y profesionalismo. Marca los resentimientos y los convencionalismos familiares, pero sin subrayarlos. Nunca remacha sobre un tema, sino que deja que fluya.
Mezcla de comedia romántica con algún leve toque de terror, la película presenta gags bien elaborados y una banda sonora que aprovecha canciones vintage. Sin embargo, también hay momentos en los que el ritmo y la trama decaen.
Malhabladas, sexies y violentas, las chicas se ponen salvajes en un cóctel potente para desprejuiciados, un relato sobre la moral y lo amoral lo suficientemente abierto para que el espectador apruebe o desapruebe tamaña festichola de estímulos.
Un filme que combina un estilo lacónico, propio del cine rioplatense, con otro más expansivo. Aunque no busca ser popular, revela sus raíces a través de sus obsesiones, su puesta en escena y su intención de distanciarse del relato costumbrista y patético.
Es sinceramente un logro que una película sobre un tema tan difícil y arduo no caiga en simplismos ni discursos altisonantes. La información se va revelando de a poco al público, que entra a la trama como si estuviera dentro de esa casa.
Chica en su forma, pero no en su concepción y sus planteos, 'Joel' es muestra del talento que Carlos Sorín tiene a la hora de enfrentarnos con el doblez y la falsedad de ciertas personas. Y que, con su final, fija posición, necesaria e inapelable.
Elude el sentimentalismo típico de Hollywood, del cual es fácil caer víctima. El debutante Garth Davis, proveniente del cine publicitario, intenta evitar los momentos de manipulación emocional, aunque finalmente no logra escapar de ellos.
La utilización de la cámara en mano nos acerca, nos hace en cierta manera partícipes de lo que vemos. Ese estilo entre despojado, es el que mejor le sienta a un relato que se debate entre la desesperanza y la búsqueda de la dignidad perdida.
El guion es bastante simple y el espectador, si presta atención, pronto se dará cuenta de que cada evento tiene una razón de ser y, en ocasiones, beneficia a los protagonistas. Sin embargo, no logra evitar que el aburrimiento se haga presente.