En 'Loving Vincent', la técnica utilizada es una auténtica obra maestra que hipnotiza con sus trazos espesos y vibrantes. La película logra dar vida al arte de una manera extraordinaria.
Deluc utiliza una gama de azules verdosos para representar esta primera aventura fallida del artista, sin embargo, su retrato queda limitado al típico perfil hagiográfico de un artista incomprendido.
Excepcional película, pero el valor de 'My Mexican Bretzel' reside también en su pericia para trasladarnos a un mundo y a un tiempo imposible, que solo existe en sus imágenes.
Inmejorable ejemplo de 'herstoria': esto es, la historia de mujeres imprescindibles en el devenir de las sociedades cuyo papel ha sido silenciado por los relatos oficiales
Dabis busca evitar el sentimentalismo excesivo que a menudo acompaña a historias similares. Su enfoque es más sutil, dejando que las emociones surjan de manera natural a través de la narrativa y el desarrollo de los personajes.
Curiosa película, aunque algo exagerada en sus intenciones, sigue siendo relevante. Es un auténtico cuento de hadas 'live action' que transforma por completo la fábula original.
Comedia romántica bastante convencional, con instantes de ensueño, algunos humorísticos y otros que resultan demasiado funcionales y podrían ser prescindibles. En cada escena en la que aparece Kidman se destaca, mostrándose como no la habíamos visto en mucho tiempo.
Es inevitable cuestionar la necesidad de llevar a la gran pantalla una propuesta tan inconclusa. Se siente como un western en potencia. Acompañaremos al cineasta en su travesía.
Es imposible negar la pesadez narrativa en que cae en según qué momentos el largometraje, pero cualquiera que haya profundizado un mínimo en los libros sobre la Revolución comprenderá el ánimo riguroso de Schoeller.
Ni siquiera el juego de enredos logra disipar la sensación de déjà-vu al presentar una historia que quizás no necesitaba continuar su vaivén entre diferentes épocas.
El guion destaca por su precisión emocional, mientras que el desempeño de las protagonistas lo potencia aún más. La forma en que se presenta, con un naturalismo tan íntimo, realmente impacta en lo más hondo del espectador.
Soberbios María Rodríguez Soto y David Verdaguer en un conmovedor guion y en una narración naturalista e íntima, presentando ideas hermosas. Sin duda, una pequeña gran película.
La cineasta logra al menos un par de logros significativos, evitando que su película se convierta en un simple publirreportaje sobre la importancia de la donación de órganos. Se mueve entre un melodrama hipnótico y una fantasía clínica.
Una película que es una joya del esperpento, de esas que provocan carcajadas y risas frías al tiempo que refleja a la perfección la esencia de un país sumido en una contradicción perpetua.
Obra maestra de la Nouvelle Vague, es una de las más destacadas de Jacques Rivette y esencial en la historia del cine. Esta película marca un cambio significativo en la narrativa cinematográfica.